NO TE CONFORMES CON UNA MEJORÍA EN TU HIJO ... BUSCA CURARLE DEL TODO... SÓLO ASÍ TE ACERCARÁS LO MÁS POSIBLE A SU CURACIÓN ...

domingo 5 de julio de 2009

CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO (TMR)

Rosina Uriarte

El cuerpo es una herramienta que utilizamos para percibir la información y para actuar y responder a la misma. Pero el aprendizaje sucede siempre en el cerebro. Y el movimiento está en la raíz de todo aprendizaje.

Cuando surgen dificultades no suele ser por falta de inteligencia, sino porque no se han desarrollado las herramientas necesarias para realizar el trabajo del aprendizaje.

Cuando vemos estos problemas, estamos mirando solamente la punta del iceberg, sin tener en cuenta todo el volumen que hay bajo el agua y que supone la base a lo que vemos. Las habilidades necesarias para el aprendizaje se sustentan también sobre una base mucho más amplia que no vemos, pero que debe ser muy sólida para que el funcionamiento del niño sea el adecuado.

El cerebro se desarrolla ya desde el feto a través del movimiento del mismo y de la madre.

El cerebro del bebé está inmaduro, pero preparado para un crecimiento vertiginoso. El desarrollo cerebral del bebé en su primer año de vida sentará las bases de todo su desarrollo posterior. Pero el proceso de maduración del cerebro no ocurre por sí solo, sino que necesita de los estímulos, sobre todo de los que provienen de las experiencias con el equilibrio, el tacto y el movimiento en general. Esto lo obtiene el niño al ser tocado y mecido por sus padres y por sus propios movimientos rítmicos. Los reflejos primitivos hacen que el bebé realice estos movimientos rítmicos en una secuencia y un orden establecidos de forma innata.

A través de la estimulación sensorial y del movimiento principalmente, las zonas más básicas y primitivas del cerebro (las que reciben esta estimulación de forma más directa) se activan y se van desarrollando. A su vez van estimulando y conectándose con otras zonas más evolucionadas. Para que el cerebro esté maduro, no sólo es necesario que todas las zonas estén estimuladas y activas, sino que estén interconectadas unas con otras, funcionando de forma conjunta. Si falla esta interconexión y la correcta activación de todas las zonas cerebrales, pueden surgir problemas tanto físicos como cognitivos, de aprendizaje, emocionales o de relación.

Cuando la estimulación no ha sido la correcta y el bebé no ha realizado los movimientos espontáneos que necesita para su desarrollo (por problemas en el embarazo, parto, por no haber pasado suficiente tiempo en el suelo, por abuso de sillitas, taca-tás o de vestiditos en las niñas que impiden el gateo…) y no ha cumplido adecuadamente todas las etapas de su desarrollo durante el primer año de vida, pueden producirse bloqueos en el desarrollo con los consecuentes problemas antes mencionados. Si las partes inferiores del cerebro no han madurado, las partes superiores encargadas de funciones esenciales para el aprendizaje no lo harán. Y no podemos pretender llegar a estas zonas sin haber pasado antes por las inferiores remediando sus disfunciones para poder así hacer que maduren todas las demás áreas. Para esto es necesario utilizar técnicas de estimulación específicas.

De esta forma, cuando el desarrollo del niño es lento, podemos acelerarlo a través de la estimulación que suponen los movimientos rítmicos. Una estimulación de las partes más básicas y primitivas del cerebro que al activarse y estimularse activarán a su vez zonas más evolucionadas y necesarias para el aprendizaje y el control emocional y del comportamiento.

Para subsanar las carencias o déficits en el desarrollo realizaremos movimientos parecidos a los que hace el bebé de forma natural. Éste es el objetivo de los movimientos rítmicos que componen la TMR (terapia de movimiento rítmico y reflejos primitivos) y que imitan los movimientos de balanceo repetitivos con los que experimentan y evolucionan los bebés en su primer año de vida.

Así, los movimientos que en el bebé son espontáneos se convierten en terapéuticos en el niño mayor y el adulto. Buscando la manera de estimular las conexiones neuronales entre las distintas partes del cerebro. Una vez que se consigue esto, se notarán beneficios en la capacidad de atención, en la impulsividad y la hiperactividad, en el lenguaje o la lectoescritura y todas las tareas académicas en general. Mejorará el tono muscular, la postura, el equilibrio y la coordinación. Además se llegará a un mayor madurez y control emocionales.

Los ejercicios deberán hacerse todos los días durante un año más o menos.

Podemos plantearnos la TMR como un programa de ejercicio físico, como una "gimnasia para el cerebro" que no va encaminada a fortalecer ningún músculo o zona del cuerpo en concreto, sino a activar nuestras neuronas. La ventaja frente a la gimnasia es que ésta funciona mientras la realizamos, por ejemplo: nuestros abdominales se fortalecen cuando hacemos los ejercicios correctos. Pero estos músculos vuelen a su estado de flacidez anterior al abandonar la realización de los ejercicios. Con el cerebro esto NO ocurre. Los avances que conseguimos en su maduración no se pierden al terminar la terapia. El desarrollo cerebral no va hacia atrás, salvo por una enfermedad degenerativa o un accidente o lesión cerebral.

domingo 28 de junio de 2009

SE CELEBRÓ EL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE INTEGRACIÓN SENSORIAL


Rosina Uriarte

Ayer, día 27 de junio de 2009, se celebró en Oviedo el primer congreso nacional de Integración Sensorial.

En el mismo había mayoría de presencia de terapeutas ocupacionales especializados en esta terapia, pero también reconocidos profesionales de la optometría comportamental, del desarrollo infantil y de la organización neurológica. También algunos educadores y padres de niños con trastornos en su desarrollo o dificultades de aprendizaje.

El evento tuvo lugar en el Auditorio-Palacio de Congresos Príncipe Felipe y fue organizado por AEIS (Asociación Española de Integración Sensorial). Comenzó con una magnífica bienvenida a cargo de un grupo musical que nos deleitó con la gaita asturiana, tras la cual llegó la bienvenida a la ciudad de Oviedo que nos brindó la concejala de Sanidad, María Jesús Rodríguez Álvarez.

El congreso se hizo en memoria de la doctora A. Jean Ayres, terapeuta ocupacional neurocientífica estadounidense, que creó la teoría y la terapia de la Integración Sensorial en los años 60 del pasado siglo. Ayres nos ofreció un nuevo enfoque para analizar y abordar el comportamiento y funcionamiento humanos: para que éstos sean los adecuados se precisa de un equilibrio sensorial.

"El equilibrio sensorial es la habilidad de usar estrategias para organizar sensaciones internas y externas para poder funcionar con éxito en el día a día." (Erna Blanche)

El desequilibrio en la integración de las sensaciones puede incidir en todas las áreas de la vida diaria, afectando la atención, la coordinación y el movimiento, las interacciones con los demás, la organización de las tareas y el espacio, el control de las emociones, etc. Para muchos niños y sus padres, lo cotidiano puede llegar a ser realmente difícil debido a disfunciones en el equilibrio sensorial. Y éste está presente en muchos más casos de los que podríamos en un principio imaginar, pues afectaría a la mayoría de los niños con dificultades de aprendizaje, déficit de atención, hiperactividad, retrasos en el desarrollo, autismos y trastornos afines, prematuros, adoptados, niños con síndromes genéticos o problemas motores, visuales o auditivos…

La primera ponencia del congreso corrió a cargo del pediatra puericultor Eduardo Ramos Polo. Un gran triunfo de la Integración Sensorial por lo que supone de reconocimiento de la misma por parte de profesionales de la medicina. Nos habló de la importancia de detectar las disfunciones sensoriales en la consulta pediátrica y de derivar a los niños con estos trastornos al terapeuta ocupacional experto en integración sensorial. De esta forma, con la colaboración de ambos profesionales, es como deben tratarse problemas importantes relacionados con el déficit de atención, la alimentación o el estreñimiento, entre otros. Los resultados de esta colaboración están siendo muy buenos, según confirmó el doctor.

Beatriz Matesanz, terapeuta ocupacional y profesora universitaria, expuso claramente la importante incidencia de las disfunciones sensoriales en el Síndrome de Asperger. Aportó además interesantes datos de un estudio realizado por ella misma con niños de la Federeación Asperger de España y otros niños de un colegio de Madrid como grupo de control.

El terapeuta ocupacional y profesor universitario, Miguel Brea Rivero, se centró en el procesamiento sensorial en el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H). Se apoyó para ello en un estudio propio llevado a cabo con niños de ANSHDA (Asociación de Niños con Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención) de Madrid, y con niños de un colegio como grupo de control. Los resultados de dicho estudio resultaron contundentes. El 80 % de los niños con TDA-H tenían una alta probabilidad de padecer también DIS (Disfunción de la Integración Sensorial).

Teniendo en cuenta que el déficit de atención es, junto a la dislexia, una de las máximas causas del fracaso escolar, llegamos a la conclusión que han llegado otros varios estudios que nos indican que los niños con dificultades de aprendizaje se beneficiarían de la terapia de la Integración Sensorial.

De esto fue de lo que nos habló Paola González Ianelli, terapeuta ocupacional de la Confederación ASPACE (La Confederación Española de Federaciones y Asociaciones de Atención a las Personas con Parálisis y Afines). El impacto del procesamiento sensorial en el desempeño del niño en la escuela es grande, por ello es necesaria la colaboración del terapeuta ocupacional y el tutor. El niño sería evaluado por el terapeuta ocupacional para conocer su perfil sensorial. De este modo podría éste asesorar al tutor para que pueda adaptar la realidad escolar del niño a sus necesidades para desempeñarse correctamente. También asesoraría a la familia del niño.

Isabelle Beaudry Bellefeuille, terapeuta ocupacional y presidenta de AEIS, hizo un interesante repaso de los estudios e investigaciones que se han producido en el campo de la Integración Sensorial. De las conclusiones a las que se ha ido llegando y que explican muchos de los trastornos infantiles desde la perspectiva de las disfunciones en la integración de la información que entra a través de los sentidos.

Olga Sánchez Padrón, terapeuta ocupacional que trabaja con adultos autistas gravemente afectados, comparó el trabajo de la integración sensorial con la modificación de la conducta. Las personas con autismo procesan los sentidos de diferente manera al resto. Las conductas desafiantes, por ejemplo, pueden tener una base sensorial y también una base conductual. Es preciso identificar una u otra para poder trabajarla de la forma más efectiva.

Hoy domingo, día 28 de junio de 2009, se reunían exclusivamente los terapeutas ocupacionales que se dedican a la Integración Sensorial en un taller cuyo propósito es el de intercambiar experiencias de su profesión.

La AEIS ofrece información a quienes buscan profesionales cualificados para la evaluación y el tratamiento de los Trastornos del Procesamiento Sensorial (TPS). También a todas las personas o entidades que desean obtener información relativa a la Teoría de la integración sensorial. Para ello AEIS dispone del siguiente correo electrónico:


Y su página web:



 

lunes 15 de junio de 2009

LA VISION Y EL NIÑO. LA IMPORTANCIA DE LA VISIÓN EN EL APRENDIZAJE



Juan tiene 8 años y estudia 2° de primaria. Hoy han venido a su clase dos personas para revisar su vista. Le han puesto unos dibujos y unas letras en una pizarra y no ha fallado ninguna.

Ellos le han dicho que tiene una vista excepcional. Sin embargo, a Juan le pican los ojos cuando lee y le lloran un poco. Le aburren los deberes y no le gusta nada leer. Sus padres le han llevado al oftalmólogo, allí le examinaron sus ojos, leyó todas las letras que le pusieron en la pared y le echaron unas gotas que le picaron un poco. El médico le dijo que tenía una vista excepcional y que volviera en un año para otra revisión. La profesora de Juan le ha dicho que tiene que poner más atención cuando lee, lo hace muy despacio y se salta a veces alguna letra.

Sus padres están preocupados, la vista la tiene fenomenal pero cuando tiene que realizar deberes le lloran y le pican los ojos. La madre de Julio, un amigo de Juan, le comentó que a su hijo le pasaba algo parecido y le llevó a un optometrista. A Juan se le realizaron pruebas de cerca y de lejos y el optometrista le explicó a sus padres que su hijo tenía muy buena vista, pero unos pequeños problemas con su visión.

Dentro de las habilidades visuales de Juan una de ellas era su agudeza visual que era excelente pero existían otras que se habían dado por supuesto que estaban bien pero no era así. Su habilidad de seguimientos oculares no estaba bien desarrollada, todos sus músculos oculares estaban íntegros pero sus movimientos sacádicos eran imprecisos y tardaba mucho en llegar a la siguiente sílaba. También tenía problemas con su enfoque. Sus padres se extrañaron, ellos creían que sólo las personas mayores los tenían. El optometrista les explicó que Juan tenía un potencial de enfoque muy alto pero no podía controlarlo y por ello le costaba leer letras parecidas como coma - cama ó polo - palo. Juan tendría que reforzar esas habilidades visuales durante algún tiempo con ejercicios que realizaría en su casa y en la consulta del optometrista. Juan trabajó duro haciendo ejercicios con la ayuda de sus padres, a veces se cansaba y le picaban los ojos pero notaba como cada vez podía leer mejor.

Ha pasado ya un año y a Juan ya no le pican los ojos cuando lee y su profesora le ha dicho que ha mejorado mucho en su lectura. La terapia visual nace con el intento de ayudar al individuo a procesar la información visual más exacta y eficazmente posible.

Este relato sería un ejemplo de un caso que puede ocurrir en nuestro trabajo. Todos los profesionales de la visión son indispensables para la valoración de la eficiencia visual de un niño. Su integridad ocular es fundamental para que el niño llegue a su máximo potencial visual, el oftalmólogo especializado en patologías oculares no observó ninguna anomalía en
Juan. Pero Juan tenía problemas con el control de su motilidad ocular y enfoque. Habilidades que se creen ya superadas y que no fallarían en un niño que no presentaba ninguna patología
ocular estaban cambiando la percepción y rendimiento de Juan.

Estas habilidades necesarias para alcanzar un buen rendimiento académico se desarrollan en la etapa preescolar de 3-6 años.

Estas habilidades se aprenden y si no es así se pueden adquirir con un buen programa de terapia o entrenamiento visual.


Los niños que suelen tener problemas en el colegio suelen tener agudeza visual de 100%. El 80 % de lo que se aprende en el colegio se hace a través de sistema visual, 2/3 de los nervios que entran en nuestro cerebro tienen su origen en los ojos.

El problema de aprendizaje es frecuentemente un síntoma de un problema visual oculto. El papel del optometrista es tratar el problema visual, no el de aprendizaje.<

Hay que considerar dos tipos de problemas visuales:

a.- Desarrollo visual. Interfiere con la habilidad de aprender a leer.
b.- Problema inducido por el estrés. Interfiere con la habilidad de leer para aprender.



Julián de la Vega Muñoz
Optometrista Comportamental
Associate College Optometrist Vision Development


Aurora Matarí Sáez
Optometrista Comportamental
Directora Técnica Gabinete Desarrollo Visual Aprenderaver



viernes 29 de mayo de 2009

"POR FIN HEMOS ENCONTRADO TRATAMIENTOS QUE NOS ESTÁN SOLUCIONANDO PROBLEMAS REALES"


Elannn, del foro Siguiendo la dieta libre de gluten y caseína, ha escrito este testimonio para este blog. Muchas gracias, Elannn.


Soy madre de una niña de 8 años que ha tenido problemas en el colegio practicamente desde que empezó a los 3 años. Sus problemas de atención, su negación a realizar las tareas escolares, su poca capacidad para involucrarse en lo que tenía que hacer, su inmadurez con respecto a los otros niños, nos hicieron empezar un peregrinaje por psicólogos, psiquiatras, neurólogos... que solo nos daban diversas etiquetas sobre lo que podía tener mi hija y ninguna solución.

Hace unos meses y a través de internet empecé a leer sobre diferentes terapias alternativas y a ver testimonios de padres que hablaban de los logros que habían conseguido con sus hijos. Empecé a investigar todo ese tema hasta encontrar tratamientos que podían encajar con los problemas de mi hija. Tengo que decir que al principio no tenía mucha fe, ya estaba acostumbrada a ir a buenísimos profesionales y a salir de alli igual que estaba.

Lo primero que empezamos fueron los tratamientos biológicos, la dieta sin gluten ni caseina, con buenísimos resultados. Fue duro al principio pero veíamos avances y eso nos motivó a seguir adelante. Acabamos con los problemas de atención de mi hija en 2 meses gracias a la dieta. Para mi la dieta fue el principio del cambio, empezó a interesarse por hacer cosas, a motivarse, a estar en el mundo. Perdió su diagnóstico inicial de Trastorno por Déficit de Atención sin Hiperactividad. Aun seguimos con la dieta, pero yo veía que mi hija tenía mas problemas sin resolver.

Por fin, después de muchos meses de estar leyendo acerca de la TMR, nos decidimos a llevarla a Eva Rodriguez hace 1 mes y medio. En principio solo pensaba que era un tema interesante y que le podía venir bien a mi hija, pero no me esperaba los resultados que estamos teniendo tan rápidamente. Se le notó el efecto casi desde el primer momento. 2 días despues de empezar los ejercicios ya traía trabajos del cole con una calidad inesperada. Su rendimiento escolar ha ido subiendo progresivamente desde entonces. Hace 2 meses estábamos discutiendo en el colegio si la niña pasaría o no pasaría de curso, ahora eso ya no está en discusión, va a pasar de curso y además con buenas notas, los resultados de sus exámenes ahora mismo no bajan de Notable.

La mejora que ha tenido mi hija en este tiempo en la escritura parece un milagro, ha pasado en un mes y medio de tener la letra de un niño que está aprendiendo a escribir y no ser capaz de seguir un dictado a escribir con buena letra, poder seguir un dictado y copiar textos enteros sin dificultad. Se le nota también en los dibujos, ha empezado a colorear sin dejarse nada en blanco, sin salirse de los dibujos, a dibujar cosas que se parecen a lo que quiere dibujar y a disfrutar con ello y esto era algo sin superar que arrastrábamos desde Educación Infantil. Para mi la TMR está haciendo un milagro con la motricidad fina de mi hija.

La logopeda de mi hija que hace 2 meses hablaba de una posible dislexia, ahora dice que no hay dislexia, que debe ser solo un leve problema de orientación espacial quizá producido por la lateralidad cruzada pero que no me preocupe porque se está corrigiendo solo... ¿cómo se va a estar corrigiendo solo si llevaba 8 años ahí? a mi no me cabe duda de que está siendo cosa de la TMR.

Llevamos poco tiempo con la TMR y se que nos queda aun mucho camino por delante, pero estamos viendo tanto avance con esto que por primera vez en muchos años, siento que realmente estamos haciendo algo. No nos vamos a parar aqui, ya tenemos programado iniciar la Terapia Visual y la Reeducación Auditiva. Despues de pasarnos años desgastándonos en las consultas de los psicólogos sin llegar a nada, por fin hemos encontrado tratamientos que nos están solucionando problemas reales. Tengo mucha curiosidad por ver en qué se queda el diagnóstico de mi hija cuando terminemos con todo lo que estamos haciendo.

miércoles 27 de mayo de 2009

RELACIÓN ENTRE VISIÓN Y APRENDIZAJE

En esta entrada publico dos artículos de Rosa M. García Hdez, optometrista comportamental y del desarrollo. Rosa tiene su propia página, Explorando el mundo de la visión, y acaba de estrenar un blog La visión y el aprendizaje, al cual pertenecen estos artículos.

Relación entre visión y aprendizaje


La visión está muy relacionada con el proceso de aprendizaje.

El 80% de la información del entorno que llega a nuestro cerebro, lo hace a través de la VISIÓN.

El 100% de las tareas que los niños y las niñas hacen en el colegio son VISUALES.

En el proceso de aprendizaje están implicadas una serie de habilidades puramente visuales y unas habilidades perceptuales básicas que los niños y niñas deben tener completamente desarrolladas al comenzar la etapa escolar (a los 6 años), para permitir así, el desarrollo del resto de las habilidades perceptuales más complejas en dicha etapa.

Si algo interfiere en dicho desarrollo, el proceso de aprendizaje sufre una alteración. El niño o la niña aprende unas estrategias para compensar su problema visual frente a las demandas exigidas en el colegio, hasta que el nivel escolar o académico es tal alto para él o ella, que sus estrategias son insuficientes y surge el llamado FRACASO ESCOLAR o PROBLEMAS DE APRENDIZAJE.

Mediante la Terapia Visual se le puede estimular su visión para eliminar esas estrategias, cambiándolas por correctos esquemas que le valgan para toda su vida. Al conseguir mejorar estas habilidades visuales y perceptuales, el niño o la niña tendrán un aprendizaje más fluido y le costará menos esfuerzo aprender; le llegará incluso a gustar leer, hacer operaciones matemáticas, etc. En definitiva, hacer los deberes, que cada día, suponen una lucha constante. Por tanto, su comportamiento general, tanto en casa como en el colegio, mejorará enormemente.


El niño piensa que como él ve, ven todos los demás


El niño piensa que como él ve, ven todos los demás, por tanto, ÉL NUNCA SE VA A QUEJAR.

Muchas veces el niño o la niña son denominados “vagos” o “no tan listos” porque no alcanzan el nivel de sus compañeros; no les gusta leer, no paran quietos en la silla, son desobedientes, son rebeldes…; cuando realmente lo que les ocurre es que NO PUEDEN ALCANZAR ESE NIVEL.

Puede haber algo por detrás, que no se ve a simple vista y que les impide hacer lo que se les pide; y por tanto, que esté provocando ese comportamiento.

En muchas ocasiones cuando unos padres dicen que su hijo o hija "ve bien", en realidad a lo que se refiere es a que ve un 100% de Agudeza Visual, es decir, a que ve claras las letras de un texto o a que puede ver la pizarra o la televisión sin acercarse.

Pero,

- si vuestro hijo o hija sufre dolores de cabeza y no aguanta más de 15 minutos delante de sus deberes,

- si no puede leer un libro durante más de media hora seguida,

- si los libros de texto con muchas palabras y pocas imágenes le agobian,

- si vuestro hijo tiene problemas para sacar la idea principal de un texto,

- si cuando cambia el planteamiento de un problema, ya no lo entiende,

- si evita hacer cualquier tipo de cálculo matemático,

- si no podéis llevar al niño al cine porque es incapaz de mantenerse sentado en una silla durante más de media hora,

- si es sucio en sus trabajos del colegio,

- si tiene problemas para organizar su tiempo,

- si es mejor en los exámenes orales que escritos,

- si en casa parece saberse perfectamente la lección y luego no aprueba los exámenes,

- si se tropieza con las puertas o las sillas y pensáis que en general es torpe...

... pensad que todos estos motivos, y muchos más, pueden ser indicativos de un problema de visión. Aunque la Agudeza Visual sea del 100%, sus ojos estén sanos, y aparentemente creáis que el niño o la niña ven bien, ALGO FALLA; y esto no puede detectarse con una simple medida de Agudeza Visual y no se soluciona con unas simples gafas o lentillas para ver más claro.

La evaluación visual debe de ser más completa para encontrar la raíz del problema. Y el tratamiento también debe de serlo, para conseguir eliminar esos síntomas desde la base que los causa.

Desde la Terapia Visual se puede ayudar a ese niño o esa niña, enseñándoles cómo tiene que ver o percibir, desarrollando ciertas habilidades visuales que no se desarrollaron en su momento.

martes 12 de mayo de 2009

LA ALEGRÍA DE VENCER LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE


Hoy he tenido la alegría de recibir este email, que casi es un "telegrama", pero que creo puede resultar muy claro por ser tan directo y sencillo. Agradezco a mi amiga, y madre compañera de fatigas, Pilar, que me deje publicarlo en este blog. Pienso que un testimonio como éste tiene más valor que todos los artículos que pueda publicar para apoyar mi absoluto convencimiento sobre los beneficios de las terapias de las que tratan mis blogs.

Rosina Uriarte


... Te he de decir que con Marta estoy requete contenta. Sacando Sobresalientes y Notables con poco esfuerzo.

Con lentes de colores Chromagen. Desde diciembre 2007.

Reeducacion auditiva. Desde diciembre 2007.

Y terapia de los movimientos ritmicos. Desde Septiembre 2008.

MAGNÍFICO TODO EL CONJUNTO.

Le recetaron RUBIFEN al desayuno y comida, no le he dado ni una.

Primera cartografia = inmadurez en el cerebro. "Que tome eso", en Marzo 2008.

Junio 2008, cartografia... "¡Cómo veo que trabajas con esta chica! Ha mejorado mucho con el rubifen"

Tercera cartografia... "NO PUEDE SER, ÉSTA ES DE OTRA PERSONA", en enero del 2009. "La proxima en Junio, le voy a tener que dar de alta. TIENE EL CEREBRO MÁS MADURO QUE MUCHOS Adultos que he visto."

Como lo ves?????. Espera que le den el alta, que ese Neurólogo, el mejor de España, Dr. V..., me va a OIRRRRRRRRR, pero bien aunque no quiera.

Muchos besos y fuerza y energia para seguir ASÍ.

Pilar.

domingo 10 de mayo de 2009

PRIMER CONGRESO NACIONAL DE INTEGRACIÓN SENSORIAL

Isabelle Beaudry, presidenta de AEIS y directora de la CLÍNICA DE TERAPIA OCUPACIONAL PEDIÁTRICA BEAUDRY-BELLEFEUILLE

La AEIS, Asociación Española de Integración Sensorial, organiza el próximo 27 de junio, en Oviedo, el primer congreso nacional de Integración Sensorial.

Va dirigido a profesionales del ámbito pediátrico y a padres de niños con alteraciones del desarrollo.

En este enlace se puede acceder a la información del congreso: