NO TE CONFORMES CON UNA MEJORÍA EN TU HIJO ... BUSCA CURARLE DEL TODO... SÓLO ASÍ TE ACERCARÁS LO MÁS POSIBLE A SU CURACIÓN ...

domingo, 20 de enero de 2008

LOS PROBLEMAS DE INTEGRACIÓN SENSORIAL COMO CAUSA DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE


Los problemas de aprendizaje causados por dificultades de integración sensorial, no se relacionan con niveles intelectuales bajos ni con lesiones neurológicas. Son niños que pueden haberse diagnosticado con dispraxia o dislexia, disgrafia, o simplemente retraso en el aprendizaje o retraso madurativo. Todos estos términos se relacionan con dificultades específicas en el aprendizaje motriz y/o académico. El niño que tiene dificultades de integración sensorial puede tener problemas en tan sólo una de estas áreas (motricidad, lecto-escritura, matemáticas…) o en la mayoría de ellas.

El diagnostico más frecuente entre los niños que presentan problemas de aprendizaje o de motricidad es la dislexia. Pero en la mayoría de los casos esta dislexia (significa tener dificultades con las palabras) no aparece aislada y no es la causa del problema. Los niños no tienen dificultades con las palabras como base del problema, sinó que tienen dificultades en la integración sensorial, presentando problemas de organización espacial, planificación motriz, memorización, etc. Y como causa más evidente aparecen los problemas con las palabras o dislexia (en la escritura, lectura, comprensión lectora, lenguaje escrito expresivo…).

Dispraxia y dislexia

¿Qué diferencia existe entre la dispraxia y la dislexia? Cuando el niño tiene dificultades en el aprendizaje de nuevas acciones motrices quiere decir que tiene dificultades en las actividades de praxis, y por ello hablamos de dispraxia. Cuando las dificultades estan en la lecto-escritura, hablamos de dislexia (dificultades con las palabras). Pero a menudo la causa de ambas dificultades es la misma, los problemas de integración sensorial, y las consecuencias terminan siendo las mismas: un rendimiento escolar por debajo de las capacidades reales del niño/a.

Algunos de los aspectos primordiales que se evaluan en los niños de 5 a 8 años para determinar si presentan problemas de integración sensorial es analizar si tienen dificultades en la praxis (realizar nuevas tareas a nivel motriz). Debemos preguntarnos si el niño/a tiene dificultades en los siguientes aspectos:

- Vestirse y desvestirse (abotonarse, atar, poner y sacar, acomodar, hacer lazos…)
- Escritura (mala letra, sujeción incorrecta del lápiz, demasiada fuerza, desorientación espacial de las letras, dibujo precario de la figura humana…)
- Montar en bicicleta o triciclo (primero con cuatro ruedas y después con dos)
- Manejo de los cubiertos (cortar de forma adecuada y coordinada)
- Saltar con cuerdas, jugar con las gomas…
- Manipular las tijeras

Los niños que presentan dificultades en el aprendizaje motriz (en las actividades de praxis que se han descrito anteriormente), pueden presentar con mayor frecuencia dificultades en el aprendizaje escolar (lectura, matemáticas, memorización, razonamiento lógico, ortografía, comprensión, etc.), y la mayoría de ellos son candidatos a recibir el diagnóstico de dislexia, como principal causa de sus problemas.

El aprendizaje motriz

El aprendizaje motriz es el paso previo al aprendizaje académico, y el orden de intervención también debería ser el mismo. No se pueden trabajar las habilidades de lecto-escritura si el niño/a no tiene una buena orientación espacial, si no tiene unos buenos movimientos oculares y una motricidad fina adecuada. Sus articulaciones deben estabilizarse de forma correcta, la mano necesita moverse de forma independiente al hombro, y la lateralidad debe estar bien definida.. Si estas habilidades primarias no se han desarrollado correctamente, los problemas de aprendizaje escolar son mayores.

¿Es lo mismo tener dificultades de práxis que dificultades de coordinación motriz? No, las dificultades de coordinación conllevan comunmente que el niño se cae frecuentemente al suelo, es fácilmente etiquetado como patoso, torpe, y no le cuesta aprender a realizar las acciones, sinó que las realiza de forma poco coordinada. Tener problemas de coordinación motriz no implica tener dificultades de aprendizaje, aunque sí puede darse el caso. Pero las dificultades de praxis siempre se relacionan con problemas de aprendizaje. Para poner un ejemplo ilustrativo, nos imaginamos a dos niños de 10 años, y analizamos la forma como aprendieron a ir en bicicleta y cómo la manipulan en la actualidad.

El niño con problemas de coordinación motriz desde los 3 años sabe pedalear el triciclo, y a los 8 le quitaron las ruedas traseras. En la actualidad sus padres siguen cerrando los ojos cada vez que monta en bicicleta, porque se tambalea y parece que va a perder el equilibrio. No es capaz de saltar un pequeño escalón con la bici como hacen otros niños, se limita a conducir a una velocidad muy prudente, evitando cualquier peligro.
El niño con problemas de praxis, a los 5 años todavía no sabía pedalear el triciclo, y a los 8 años cuando ya dominó el pedaleo correctamente, no logró aprender sin las ruedas traseras. Tras dos años de entrenamiento, a los 10 años de edad ya controla la bicicleta perfectamente y es capaz de saltar pequeños escalones, ir a gran velocidad y en muy pocas ocasiones se cae. Los padres comentan que una vez aprende algo bien, a pesar de que le ha costado muchísimo tiempo, ya lo ha aprendido para siempre.

Con este ejemplo es más fácil comprender por qué los niños con dificultades de praxis, tienen problemas en el aprendizaje académico, y es muy fácil detectarlos si observamos alguno de los puntos descritos anteriormente.

Una de las principales causas por las cuales los niños presentan dificultades práxicas, son las dificultades de integración sensorial. El niño no procesa correctamente la información vestibular, propioceptiva, auditiva y/o táctil, y el sistema nervioso central no madura de forma adecuada.

Indicativos

¿Cómo sabemos si el niño/a tiene dificultades de integración sensorial como causa de sus problemas de aprendizaje? Hay múltimples indicativos que ayudan a los padres y maestros a detectar fácilmente el origen del problema.

- No existe ninguna alteración motriz (el niño puede saltar, puede correr), pero no puede desarrollar acciones motrices complejas o con varios pasos
- Escucha bien pero parece que no comprende, le cuesta prestar atención a pesar de que puede mirar una película o un cuento durante largo rato
- Tiene reacciones exageradas de miedo ante movimientos habituales en los niños
- Busca el movimiento de forma descontrolada (parece hiperactivo)
- Parece inteligente pero no logra desempeñar actividades que le corresponden a su edad cronológica
- No tolera manipular objetos o texturas que son sucias (ceras, barro, plastelina, arena, pintura de dedos, espuma…)
- Le cuesta aprender nuevas acciones motrices
- Es descoordinado, patoso, se cae al suelo frecuentemente, choca contra todo
- Le cuesta aceptar el contacto físico de las demás personas

Todas estas dificultades en la integración sensorial suceden cuando alguno de nuestros sistemas sensoriales no es interpretado (procesado) de forma correcta. Cuando existe un desorden en la integración sensorial, una gran variedad de problemas en el aprendizaje, en el desarrollo motriz, en el lenguaje o en la conducta, pueden observarse: hiperactividad, dificultades en la lecto-escritura, descoordinación motriz, alteraciones conductuales, problemas emocionales, dificultades de aprendizaje académico, etc.

Procesar estimulos

Pero en esta ocasión hablaremos exclusivamente de las dificultades en el aprendizaje, a nivel académico y a nivel motriz. No se trata de que el niño pueda caminar, saltar, correr, sino que se trata del aprendizaje de nuevas actividades motrices complejas como puede ser la escritura, ir en bicicleta, atarse los cordones de los zapatos, etc. Estas dificultades de praxis, son fácilmente observables en edades tempranas (sobre los 4-5 años), pero a menudo no se detectan hasta los 6, 7 u 8 años, y posteriormente cuando los niños empiezan la educación infantil, se observan ya de forma alarmante los problemas de aprendizaje en las áreas académicas: lectura, escritura, razsonamiento lógico, comprensión, memorización, matemáticas, etc.

La integración sensorial no es más que la capacidad de procesar correctamente los estímulos sensoriales de nuestro entorno, y generar las repuestas adaptadas que se nos exigen (ejem: actualmente el sistema escolar exige que un niño de 5-6 años aprenda a leer, con lo cual, cuando un niño no ha aprendido a leer a esta edad, se considera que no está respondiendo de forma adaptada a las demandas de su entorno).

El Sistema Nervioso Central percibe todas las sensaciones, y se encarga de dirigirlas hacia el lugar adecuado y generar las respuestas correctas. Es algo parecido al trabajo de un policía de tráfico, que se encuentra localizado en el tronco encefálico, y debe dirigir el tráfico de sensaciones hacia el lugar adecuado, para poder dar respuesta a las demandas del entorno. El policía debe realizar dos funciones importantes:

- Cerrar el paso a todos aquellos estímulos que no son relevantes para la actividad que estamos realizando. Es la inhibición de los estímulos sensoriales.
- Dirigir los estímulos hacia el lugar adecuado para que sean procesados de forma correcta e integrados a nivel neurológico. Es la organización de los estímulos sensoriales.

Lo que más preocupa a los padres…

Los padres son los primeros en darse cuenta que algo no funciona bien:

- Falta de progreso escolar, especialmente en habilidades que están en pleno desarrollo como la lecutra, la escritura o la motricidad
- Discrepancia entre una aparente capacidad del niño (parece inteligente y capaz), y el desarrollo real a nivel académico
- El miedo a ir al colegio, la falta de atención, la angustia del niño
- Las dificultades para establecer relaciones sociales adecuadas con los otros niños, agresividad, o aislamiento…

¿Qué hay que evaluar en los niños que presentan estas dificultades de aprendizaje?

- Habilidades de motricidad gruesa, equilibrio y coordinación
- Habilidades de motricidad fina, incluyendo la manipulación del lápiz y tijeras
- Habilidades de procesamiento sensorial (si es hiper y hiposensible, o ambos)
- Habilidades de autocuidado: vestirser, desvestirse, asearse, alimentarse…
- Capacidad de organización y planificación motriz

Bàrbara Viader Vidal
llunaisol@yahoo.com
centreestimulacio@yahoo.com
Directora del Centre d'Estimulació Infantil, Terapia de Integración Sensorial
Diplomada en Terapia Ocupacional por la Universidad Autónoma de Barcelona
Especializada en Pediatría; realización de un “stage” (pasantía) en "Atención a la población infantil" con la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá
Formación en Integración Sensorial por la Fundación Vértice, en convenio con la Universidad del Sur de California de los Estados Unidos
Formación en Integración Sensorial por la Universidad Nacional de Colombia
Formación en Integración Sensorial por la Universidad de Liverpool
Educadora de Masaje Infantil, AEMI

8 comentarios:

depilacion laser dijo...

Muy buen articulo. Muy completo
Gracias por brindar esa calidad de informacion
saludos

Magda dijo...

Me gusta, este blog vale la pena.
Enhorabuena por la información de calidad.

Rosina Uriarte dijo...

Muchas gracias a ambas por vuestras palabras. Me alegra muchísimo que os parezca interesante mi blog.
Saludos,
Rosina

María dijo...

Brinda muy buena información,de facil comprensión y de gran ayuda tanto para padres que buscan como ayudar a sus hijos.

Rosina Uriarte dijo...

Gracias María,
espero seguir publicando cosas interesantes. La verdad es que hay muchos artículos muy buenos en la red, como éste de Bárbara Viader, una gran experta en integración sensorial.
Saludos,
Rosina

proexcel dijo...

hola saludos desde colombia, que articulo tan interesante, me gustaria saber si me puedes enviar material con ejercicios practicos para la dislexia
gracias.

Rosina Uriarte dijo...

Hola proexcel,
es muy difícil enviar ejercicios para la dislexia sin más. Habría que conocer por qué razón tiene el niño dislexia, cuál es la causa. Pues ésta es un síntoma, una manifestación de algo que está fallando en el niño que no lee como sus compañeros.
Lo mejor es trabajar los requisitos previos a la lectura, para asegurarnos que el niño dispone de las herramientas necesarias para poder leer con comodidad y eficacia.
De todos modos, si quieres consejos sobre cómo trabajar este trastorno, te recomiendo que leas el libro de Ronald Davis "El Don de la Dislexia".
Saludos,
Rosina

http://www.mundocelulitis.com/index.html dijo...

Muy interesante tu blog muchisimas gracias por todo lo dicho es muy bueno saludos