domingo, 10 de febrero de 2008

LA INTOXICACIÓN FARMACOLÓGICA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES


Este video me ha sido enviado desde USA.

Véalo, reenvíelo y si aún no nos ha hecho llegar su adhesión a nuestras denuncias contra la Agencia Europea del Medicamento, la administración de Prozac a los niños y la medicalización de la infancia hágalo ya enviándonos nombres, apellidos, actividad o profesión, lugar geográfico de residencia y nº de documento de identidad.

Juan PundikPlataforma Internacional contra el Prozac
y la medicalización de la infancia
International Platform against Prozac
and children medicalization
Presidente
jpundik@arrakis.es




Si quieres leer más sobre esta campaña de recogida de firmas en contra de la medicalización en la infancia, puedes leer mi anterior entrada sobre el tema.

En cuanto al vídeo, he de aclarar que no estoy de acuerdo con todo lo que dice el doctor Thomas Szasz y mucho menos con el tono en el que lo dice. Apoyo su crítica a la administración fácil y despreocupada de una medicación tan potente y con tales riesgos como es el metilfenidato o la atomoxetina. Sin embargo, el déficit de atención no es una "enfermedad inventada". Y reducir este problema que sufren tantos niños a hablar única y exclusivamente de su "comportamiento" es simplificar demasiado las cosas. Quiero insistir en que el TDA-H es un problema REAL y en muchos casos es un problema muy serio para el niño y para toda su familia.

Hoy en día la medicina no nos ofrece otra salida para los niños con TDA-H más que la medicación, por lo que comprendo que lo más natural es que los padres, aún con sus miedos y reticencias, mediquen a sus hijos ante la necesidad de una solución.

Lo que es injusto es que no solamente no se informe a los padres de que existen otras posibles soluciones definitivas a los problemas de sus hijos, sino que además se intente por todos los medios acallar y desprestigiar a quienes hablamos de estas soluciones alternativas tachándonos de "charlatanes" o cosas peores... Ninguna de estas terapias es aceptada por la comunidad médica a pesar de llevar realizándose con éxito durante décadas. Pero ninguna de ellas (de las que yo hablo en este blog y conozco personalmente) tiene efectos secundarios negativos. No comprendo dónde está el supuesto "peligro" de ponerlas en práctica con nuestros hijos, no sé por qué se empeñan en desalentarnos a realizarlas y poder comprobar por nosotros mismos si sus beneficios existen realmente o no... Todo el mundo conoce sin embargo los beneficios y los riesgos de la medicación. ¿Por qué no nos dejan a los padres elegir?

Todavía debemos agradecer que la situación en nuestro país no haya llegado a los extremos de EE UU, donde incluso llegan a quitarle a una madre la custodia de sus hijos por negarse a medicar a uno de ellos como se explica en el vídeo... eso ya es algo no sólo denigrante, sino falto de toda lógica y humanidad.

No quiero cargar demasiado las tintas sobre este tema... yo no quiero "demonizar" la medicación ni participar en esta "guerra" abierta entre padres y profesionales de la salud y la educación... pero creo que la información es necesaria para poder tomar las decisiones que más nos convienen. Por ello sugiero que si estás interesado en conocer los efectos más terribles de la medicación en niños con TDA-H entres en las siguientes páginas:







Todo esto no quita la evidencia de que la medicación funciona en muchísmos casos, y que tanto padres como niños están agradecidos por la ayuda que supone a su problema. Creo que la información hay que valorarla y evaluarla desde todos los puntos de vista y poniéndolo todo en la balanza optar por medicar o por probar con terapias alternativas (en ningún caso hablo de "medicinas alternativas"). Lo bueno que tiene combinar ambas opciones en el caso de niños medicados sería la posibilidad de poder dejar la medicación definitivamente una vez que se alcanzase un nivel adecuado de atención y de control por parte del niño gracias a estas terapias. Somos muchos los padres que, por nuestra experiencia, creemos firmemente en que esto es posible.

Rosina Uriarte




Para más información,