sábado, 8 de noviembre de 2008

EL MOVIMIENTO RÍTMICO Y LOS RETRASOS EN EL DESARROLLO

El doctor Harald Blomberg durante una de sus clases

Traducción de la entrada original publicada por Li-Anne Tan en su blog Nature's Intelligence Kinesiology

Soy Mary, de Minneapolis. He utilizado la TMR (terapia de movimiento rítmico) con éxito en mi clase para problemas de comportamiento y coordinación, pero no he ido más allá. Aquí dejo una historia que me llegó hace poco, espero sea útil: es la historia de Sophie.

Nacimiento prematuro – pobre tono muscular y control cefálico

Junto al doctor Harald Blomberg, tuvimos la oportunidad de ver los efectos de la Terapia de Movimiento Rítmico en directo cuando llegó una madre con su hija, Sophie, de un año de edad.

Sophie nació prematura, tuvo complicaciones durante su estancia hospitalaria y sufría de un severo retraso en su desarrollo. No tenía ningún control de su cabeza por lo que no podía evitar que se bambolease de lado a lado. Su nivel de desarrollo era el correspondiente a un recién nacido. Según su madre, sus manitas estaban prácticamente siempre cerradas en un puño y situadas a cada lado de su cabeza. Sophie no caminaba, no había gateado ni se había sentado o rodado sobre sí misma. Después de muchas terapias físicas, la condición de Sophie había evolucionado muy poco.

Resultados después de 15 minutos de TMR

Teniendo a Sophie tumbada sobre su espalda, Harald Blomberg comenzó a realizar los movimientos rítmicos con ella. Pudimos observar una intensa concentración en su carita mientras experimentaba el estímulo de los movimientos. En cuestión de minutos, Sophie empezó a hacer cosas que su madre no le había visto hacer nunca. Movía la cabeza hacia delante y hacia atrás, de un lado y del otro sobre la colchoneta. Sus manos se relajaron y las comenzó a abrir y cerrar. Después de unos 15 minutos, mientras Harald seguía con los movimientos, Sophie agarró un collar que su madre agitaba delante de ella y se lo llevó a la boca. Fue su primer movimiento en la línea media corporal! (Los movimientos en la línea media corporal son vitales para el correcto funcionamiento cerebral).

Luego Harald realizó movimientos rítmicos con la niña boca abajo. Ésta empezó a dar patadas con sus piernas y levantó su cabeza de la colchoneta – movimientos que jamás había hecho con anterioridad. Sophie sonrió y emitió sonidos de arrullo para su gran audiencia. Después de un rato, Sophie encontró su pulgar (otro movimiento de la linea media) y empezó a chuparlo por primera vez. Al final de una sesión de media hora, la madre de Sophie la puso en posición de sentada y Sophie sujetó por sí sola su cabecita por varios segundos.

La madre de Sophie estaba exultante de alegría, los alumnos de Harald totalmente inspirados.

Según el Dr. Blomberg, con movimientos continuos y apropiados para la estimulación cerebral, Sophie crecerá y se desarrollará normalmente.

© Sonia Story, 2007 • Brain GymÆ is a registered trademark of Brain Gym International, www.braingym.org




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