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domingo, 5 de abril de 2009

LA DISLEXIA Y SUS TRASTORNOS ASOCIADOS. Entrevista a Alfonso Callejas Cabrera, presidente de DISLEXIA SIN BARRERAS

El pedagogo habla acerca de la dislexia y sus trastornos asociados

Publicado en guiainfantil.com

Alfonso Callejas Cabrera es el presidente de Dislexia sin Barreras, una asociación sin ánimo de lucro, que tiene como objetivo informar y sensibilizar a las familias interesadas bien como a la sociedad de un modo general, acerca de la dislexia y sus trastornos asociados. Un niño disléxico presenta grandes dificultades en la lectura, deficiencias en la ortografía y problemas para aprender y memorizar, un perfil que puede llevarlo a un fracaso escolar. Luchar para que eso no ocurra y hacer con que un niño disléxico llegue a tener las mismas oportunidades que un niño sin dislexia para hacer y ser lo que él quiera, es uno de los temas que hablamos con el maestro y pedagogo.

¿Cuál es el perfil más ajustado de un niño disléxico?
Podríamos decir de forma simple que un niño disléxico es un niño que siendo inteligente e incluso muy inteligente, no padeciendo ninguna enfermedad mental, neurológica,... de repente a la hora de leer y escribir sin saber ni cómo ni porqué tiene dificultades.

¿A partir de qué edad se puede detectar a niños disléxicos?
En principio la edad a la que los expertos dicen que un niño es maduro para leer son los 7 - 8 años, por lo que no podemos afirmar que un niño tiene dislexia hasta esa edad, pero sin embargo , existen indicios que nos podrían hacer sospechar que un niño tiene dislexia, tales como dificultades para abrocharse los botones de la camisa, los cordones de los zapatos, para coger el lapicero, etc. Cuanto antes se detecte y se comience a tratar mejores resultados obtendremos.

¿Se puede confundir la dislexia con otro tipo de dificultad?
Se puede confundir la dislexia con otras dificultades del aprendizaje como es el caso del déficit de atención con ó sin hiperactividad, lateralidad cruzada, o simplemente inmadurez. Sin embargo como el tratamiento a nivel de Psicomotricidad (movimientos rítmicos, reflejos primitivos), optometría y audición para ayudar a desbloquear al niño/a, son muy acertados y van a ayudar en todos los casos al posterior trabajo logopédico, y además en ningún caso estos pequeños ejercicios van a perjudicar, por lo que no tenemos que tener ningún miedo en equivocarnos de diagnóstico. El problema es si no intervenimos, y a los 8 años nos damos cuenta de que el niño/a es disléxico. El sufrimiento que podríamos haber ahorrado tanto al niño/a como a la familia, es muy importante.

En casa, ¿de qué forma los padres pueden detectar síntomas de dislexia en su hijo?
Es en el aula, al empezar a leer y escribir, cuando aparecen las dificultades y es donde se puede y debe diagnosticar. Sin embargo, en casa y en el aula de educación infantil se pueden observar indicios que nos hagan sospechar de una posible dislexia , además de los que ya hemos mencionado, podríamos añadir: dificultad para reproducir y continuar series, retraso motriz, retraso en el lenguaje, retraso madurativo global, adquisición pobre del léxico, estructura sintáctica inferior a su edad, falta de coherencia en la expresión de sus deseos o narraciones, nivel atencional bajo, dificultades en el manejo del tiempo: ayer/ hoy / mañana, confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial y problemas para orientarse en el espacio, confusiones al copiar algunos dibujos. Los niños disléxicos tienen dificultad en los ejercicios de figura-fondo, muestran gran inquietud sobre todo cuando están sentados, son inestables en sus emociones, y tienen baja autoestima. Poseen gran imaginación y fantasía, y su relación con los demás es insegura.

A partir del diagnóstico, ¿cómo se inicia y en qué consiste el tratamiento?
Normalmente en el colegio se deriva al niño/a al logopeda, que en el mejor de los casos con muy buena voluntad y profesionalidad trabaja con el niño/a y consigue logros, pero que en un momento se frena y no consigue evolucionar. Este es el momento en el que muchos padres nos planteamos otras cosas. Las últimas tendencias nos muestran que para que el niño pueda enfrentar con éxito el tan necesario trabajo logopédico, primero lo tenemos que desbloquear con un tratamiento a nivel de psicomotricidad (movimientos rítmicos, reflejos primitivos), optometría, y audición, que analizarán no cómo el niño/a percibe a través de los sentidos, sino cómo percibe su cerebro la información.

¿Los tratamientos son caros?
La verdad es que estos tratamientos, al no contemplarlos la seguridad social ni ninguna otra sociedad médica, sumando que sumando se hace muy cuesta arriba para las familias que las realizan gustosas al ver por fin resultados en sus hijos. Sí que seria importante y deseable que las administraciones se sensibilizaran y ayudaran a las familias en estos temas.

¿El niño disléxico necesitará de una educación especial?
En principio, no. El niño disléxico en principio y tratado a tiempo, lo único que necesitaría, además de las terapias que ya hemos mencionado, y que por cierto se deberían de impartir dentro del horario escolar al igual que la logopedia, (de esta forma se evitaría que el niño al salir de clase inicie una serie de actividades terapéuticas que le impiden realizar sus tareas a tiempo y jugar como los demás niños), es proponerle la información de otras formas (no únicamente leyendo y escribiendo, que es lo que no puede hacer.), es decir, que la información le llegue a través de la vista, del oído y de la forma más manipulativa posible.
Al niño/a disléxico hay que enseñarle a leer y a escribir, simplemente que esto no debe ser la base de su aprendizaje, y que a la hora de evaluar su trabajo hay que tenerle en cuenta sus dificultades en este aspecto.
Si no se realiza un diagnóstico a tiempo, se machaca su autoestima, y no se realiza una intervención adecuada, el niño podrá necesitar de una educación especial. Pero serán los menos.

¿La dislexia tiene cura? Le pregunto si un niño disléxico puede llegar a tener el mismo ritmo de aprendizaje y de trabajo que un niño no disléxico.
No, la dislexia no es un a enfermedad, por lo tanto no se cura.
En cuanto si puede llegar a tener el mismo ritmo de aprendizaje que el resto de sus compañeros, por supuesto que sí, tan sólo hace falta que su formación no se base en leer y escribir exclusivamente, como hasta ahora en la escuela; que se le ofrezca la información de forma que la pueda aprender, que se le motive adecuadamente, que se le quiera y se sienta querido en el aula. En fin como cualquiera.

¿De qué forma la familia puede ayudar a un niño disléxico? ¿Qué tipo de apoyo el niño afectado necesita de sus padres, hermanos?
La familia es un pilar fundamental en la Educación de los hijos, por lo tanto, su participación es primordial. En primer lugar ha de hacer saber al niño/a que lo quieren, no basta con hacerlo hay que decírselo, el niño/a tiene que sentirse querido, aceptado y valorado dentro de su familia, como en la propia escuela. La familia tiene que apoyar al niño y facilitarle la realización de sus terapias, aceptándolo de forma natural. Y ayudar en las tareas escolares, aunque esto último, si se empiezan a cambiar las cosas en la escuela no seria tan necesario.

Desde Dislexia sin Barreras, qué hacéis para atenuar el problema de dislexia que viven muchas familias. ¿Cree que la sociedad está suficientemente instrumentalizada para afrontar el tema?
Desde Dislexia sin Barreras, recibimos y escuchamos a las familias, les informamos sobre los pasos a seguir para el diagnóstico y tratamiento, facilitamos en lo posible la gestión y el financiamiento del diagnóstico y tratamiento, formamos a profesores, padres y profesionales de la educación y salud, a través de conferencias, seminarios, cursos, charlas, realizamos encuentros de convivencia entre las familias, divulgamos el tema y sus dificultades en los medios de comunicación, aparte de que sensibilizamos a la sociedad política e institucional sobre las necesidades de los disléxicos. La colaboración estrecha con la Fundación Aprender que entre otros cometidos trabaja por la creación de colegios que den respuesta adecuada a los niños/as y jóvenes disléxicos. En concreto ya tiene a punto el proyecto educativo de su próximo centro que se llamará Brot - Madrid (que seguirá la metodología Decroly que tan buenos resultados esta dando en El Brot en Sant Joan De Spit). El proyecto avanza. Sólo nos hace falta un lugar adecuado donde comenzar provisionalmente ya que estamos preparados para empezar el próximo curso.

Dislexia sin barreras
informacion@dislexiasinbarreras.com
91 610 23 84 - 902 995 012

2 comentarios:

Angeles dijo...

No entiendo como los profesores de infantil y primeros años de primaria no informan a los padres con hijos que tienen problemas de aprendizaje de la conveniencia de evaluar la posible dislexia en estos niños.
No entiendo a los orientadores con sus múltiples test de todo tipo (estoy convencida de que si los adultos los pasaramos también tendríamos variadas patologías), no lo consideran primordial evaluar la posibilidad de la dislexia.
No entiendo a los pediatras que recetan en quince minutos de consulta la correspondiente receta de metilfenidato, y añaden: "si no funciona, le aumentamos la dosis, y no pasa nada".

Rosina Uriarte dijo...

Hola Ángeles,
yo te entiendo a tí perfectamente. Pues me pasa lo mismo, hay demasiadas cosas que no tienen explicación ni sentido en el mundo de la educación y la salud infantil. Y los que salen perdiendo son siempre los pequeños. Es una verdadera tragedia. Así lo veo.
Sólo espero las cosas cambien poco a poco, aunque el camino a recorrer aún sea muy largo.
Saludos,
Rosina