lunes, 30 de marzo de 2009

MI HIJO NO ES UN PROBLEMA, TIENE UN PROBLEMA


"MI HIJO NO ES UN PROBLEMA, TIENE UN PROBLEMA. Gimnasia cerebral para niños con problemas de aprendizaje"
Guía para padres y educadores
MARÍA DOCAVO ALBERTI
Editado por CEPE

"El movimiento es la puerta del aprendizaje" (Paul Denisson)


Mediante los sentidos y los movimientos rítmicos que hace el bebé –balanceo, rotación, levantamiento de cabeza, movimientos de manos, ojos (se lleva la mano a la boca, coge las cosas calculando distancias y regulando la vista), gateo y, por último, andar- se hacen posibles las conexiones neuronales entre las diferentes partes del cerebro. Si, por cualquier causa, no se realizan estos movimientos, no habrá suficientes conexiones neuronales, ocasionando problemas de aprendizaje de todo tipo, que se reflejan en el comportamiento y en las habilidades motoras gruesas o finas, así como en la visión, el oído o la articulación de palabras y el lenguaje del niño.

Desde el nacimiento el bebé se está programando como, por así llamarlo, el disco duro de nuestro cerebro, y con esa información procesará los datos necesarios para el desarrollo óptimo de todas sus capacidades. De esto se deduce la gran importancia de los primeros años de vida. Los niños que no han sido estimulados debidamente en su niñez tendrán más problemas de aprendizaje más adelante (en el plano emocional, psíquico y físico) que los niños estimulados adecuadamente.

La sociedad de hoy en día (con problemas de tiempo y espacio) obstaculiza muchas veces el crecimiento natural del niño, pues se le limita el movimiento (se les coloca en el cochecito, sillitas anatómicas, taca-tacas, muy seguros, eso sí), y se les deja horas medio inmovilizados en vez de dejarlos en el suelo o en una superficie donde pueda moverse libremente.

La reacción del cerebro ante el estrés se manifiesta en el movimiento y en la postura corporal; esto es, cuando estamos estresados nos bloqueamos y nos ponemos rígidos, no estamos flexibles; esto mismo ocurre en nuestro cerebro con nuestras ideas: se bloquean, no podemos concentrarnos, no vienen nuevas ideas y soluciones.

Mediante ejercicios de movimientos rítmicos y de gimnasia cerebral se estimula el cerebelo, el núcleo vestibular (encargado del equilibrio) y los centros del habla, teniendo efectos importantes para la lectura y la escritura, produciendo relajación y equilibrio emocional y obteniendo mejores resultados.

María Docavo Alberti


Por fin un libro en el que se habla de los movimientos rítmicos (menciono a menudo la TMR o Terapia de Movimiento Rítmico en este blog), junto a los reflejos primitivos. Explica cómo funciona el cerebro, la evolución del niño y cómo aprende. Además de los movimientos rítmicos propone ejercicios de gimnasia cerebral y el cuidado de la alimentación como posibles soluciones a los problemas de aprendizaje.
Se trata de una guía sencilla y directa. Esencial y muy útil para padres y para educadores.

Rosina Uriarte


Para más información,


domingo, 22 de marzo de 2009

UN CAMBIO EN EL CONCEPTO SOBRE CÓMO ABORDAR LOS CASOS DE DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD



Rosina Uriarte

Cuando los padres conocemos el diagnóstico de TDA-H (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad) en uno de nuestros hijos, hay varios tipos de reacciones. Algunos padres se sorprenden y no comprenden que su hijo pueda sufrir semejante trastorno, éstos son los afortunados que no ven un problema claro en su hijo. Digo que son "afortunados" porque está claro que el trastorno no es grave y normalmente abarca solamente al área del aprendizaje. O quizá sí vean a un niño muy movido o por el contrario, demasiado parado, pero no le hayan dado demasiada importancia pues no supone un condicionante en la vida del niño ni de su familia.
Hay otro grupo de padres que sabemos que nuestro hijo tiene un problema desde el día que nace o poco después. Somos los padres que sufrimos una tortura diaria a través del sufrimiento de nuestro hijo y también del nuestro propio. Pues este trastorno puede desestructurar la vida de toda la familia. Y cuando en estas condiciones, llega el diagnóstico, nos parece que llega tarde y que muchas veces se queda bien corto.

Cuando algo nos afecta tanto, y sobre todo cuando atañe directamente a un hijo, los padres nos movemos de forma casi frenética: acudimos a especialistas, asociaciones, leemos libros, buscamos información en internet…
Al cabo de un tiempo, toda esta información se repite una y otra vez. Una vez que lees un buen libro o artículo sobre el TDA-H te das cuenta de que todos los libros y artículos siguientes se parecen. Salvando pocas excepciones, de las que voy a hablar más adelante, las versiones sobre el TDA-H que recibimos los padres son siempre la misma. Es lo que llamo la "versión oficial" pues es la única aceptada por los profesionales de la salud y educación que son los encargados de tratar este trastorno.
Lo que nos ofrecen son soluciones a los síntomas que muestran nuestros niños. Nos aseguran que el problema no es curable por lo que debemos entrenarnos y entrenar al niño a convivir de la manera más llevadera posible con este trastorno. El problema no puede curarse puesto que la raíz del problema no se toca, que es una inmadurez y mal funcionamiento del sistema nervioso. Es el cerebro el encargado de regular la atención que presta un niño en clase, también el encargado de regular sus emociones, su actividad motora, etc.
La medicación supone una solución temporal pues sí incide en las áreas cerebrales activándolas y haciendo que funcionen mejor. Pero no soluciona el problema ya que su efecto es transitorio.
El trabajo cognitivo y conductual, con el que también se trata a los niños con TDA-H, tampoco se propone curarles pues solamente trabaja los síntomas y no el problema. Así se entrena al niño a prestar atención, a controlar sus impulsos y su conducta… se le entrena a hacer todo lo que su sistema nervioso inmaduro le impide hacer. Si un niño tiene problemas con la lectura, se le dan clases particulares y se le hace leer más que los demás niños. Sin tener en cuenta que es precisamente esto lo que él no puede hacer.
Nuestros hijos no son vagos, no. Son auténticos héroes que sobreviven haciendo un gran sobreesfuerzo en el aula para obtener siempre peores resultados que sus compañeros. Y encima después, se les da más de lo mismo en horas extra que pueden suponer un auténtico suplicio… La motivación y la autoestima se ven dañadas lógicamente, y con este panorama es difícil que el niño avance realmente.

Cada día es menos difícil encontrar alternativas a esta situación, por suerte para tantos padres que las hemos buscado. No es aún fácil pues la palabra "alternativas" no está bien vista por parte de los profesionales y de las asociaciones. Enseguida se nos dice que son terapias "no avaladas científicamente", "sin base científica", "sobre las que no se ha estudiado o publicado", "que van a arruinarnos económicamente" o "que sus terapeutas son todos unos charlatanes sin preparación". También nos aseguran que "sus beneficios no están probados". Pues bien, después de 11 años de investigar estas alternativas y de experimentar con ellas personalmente como madre, he de decir que solamente la primera afirmación es cierta. No están avaladas ni aceptadas, ésta es la realidad. Todo lo demás no es cierto. Sólo puedo hablar de las terapias que conozco, pero de éstas he de decir que tienen todas una base científica, se han estudiado y se han publicado artículos y libros sobre las mismas, no han supuesto ningún descalabro económico familiar en nuestro caso y desde luego, los terapeutas que he tenido la suerte y el honor de conocer, son excelentes profesionales. Y en cuanto a los beneficios… los hemos comprobado en persona.

¿Por qué no están estas terapias aceptadas? Ésta es una pregunta que me he planteado un millón de veces, aún no he encontrado la respuesta y no puedo imaginarme cuál pueda ser pues ninguna de las posibles respuestas tiene sentido para mí. Se habla de varias razones e intereses por los cuales no se aceptan ni se aceptarán en mucho tiempo. No voy a entrar en este tema polémico. Pero sí diré que como madre no puedo esperar a que las posibles soluciones al problema de mi hijo se avalen científicamente. Simplemente no disponemos de este tiempo…

Frente a la opción de trabajar los síntomas del problema, las terapias alternativas que buscan una organización neurológica, pretenden estimular, activar y hacer madurar las zonas cerebrales implicadas en el déficit de atención y la hiperactividad. Buscan que estas zonas cerebrales funcionen adecuadamente para que así desaparezcan los síntomas (problemas en la atención, dificultades de aprendizaje, excesiva actividad motora, comportamientos no aceptables, estados emocionales preocupantes, etc) y también así desaparezca el problema en sí. Los beneficios no son transitorios, sino definitivos.

Estas terapias no tienen por qué excluir el trabajo cognitivo-conductual o la medicación cuando ésta sea necesaria. Lo bueno sería complementar ambas formas de trabajar con los niños para que éstos obtengan los beneficios de las dos. Pero la organización neurológica se hace esencial y vital si lo que buscamos es solucionar el problema de raíz y para toda la vida.

¿Y si logramos con éxito eliminar los síntomas y por lo tanto, solucionar el problema? ¿Acaso a esto no se le llama "curación"? ¿Por qué nos da tanto miedo esta palabra? Puede que sorprenda, pero al igual que el término "alternativas" no es bien aceptado en ciertos entornos (léase asociaciones de padres de niños con TDA-H, foros sobre el TDA-H, profesionales que trabajan con el TDA-H), no es tampoco bienvenida la afirmación de que este trastorno se puede curar.
Quienes nos atrevemos a insinuarlo recibimos todo tipo de ataques verbales que nos acusan de ser "unos ilusos", de "jugar con los sentimientos y esperanzas de otros padres", "de querer vender una terapia milagro", o de "mentir" simplemente…
Puedo asegurar que cuando una madre ha sufrido durante largos años, lo último que quisiera hacer en esta vida es jugar con el sufrimiento y la esperanza de otras madres como ella. Los que tenemos experiencia con la organización neurológica, sabemos que no existen las terapias "milagro", que no hay nada de magia en el trabajo diario y constante durante años… No existe ninguna terapia que sea milagrosa, y por esto hemos buscado y buscado y hemos probado con varias hasta obtener de todas ellas los beneficios que nos podían ofrecer.

Pienso y siento que los padres no deberíamos pararnos nunca. La meta debería estar en la solución del problema. No tendríamos que tirar la toalla hasta llegar a ella. Y como no quiero pecar de "ilusa" diré que no soy quién para asegurar que siempre se pueda llegar a esta meta. Pero sí que es importante luchar para acercarse a ella lo más posible.
El trabajo siempre aporta beneficios si está bien encaminado. Para elegir qué hacer con nuestros hijos, lo más importante es estar bien informados.
Informarnos y seguir informándonos siempre.
Los padres debemos buscar nada menos que la solución, esto es: la curación, sí. Debemos ser ambiciosos por el bien de nuestros hijos. La experiencia me ha demostrado que tenemos derecho a serlo.

CONCRETANDO UN POCO MÁS…

Los niños con TDA-H tienen habitualmente problemas en muchas áreas: la atención, la lectoescritura, la destreza manual, la relación con compañeros y adultos, el comportamiento, las tareas cotidianas en el hogar, las rutinas, el control de sus emociones e impulsos…

Es importante valorar todas las áreas para saber cuáles son las necesidades más apremiantes en cada caso. Pero hay que recordar que el objetivo no es trabajar estas áreas directamente, por lo tanto, hay que buscar la causa de los síntomas que vemos y trabajarla donde está realmente.
La causa es una sola y es siempre la misma: una inmadurez cerebral que hace que el sistema nervioso del niño no funcione adecuadamente. Es posible evaluar y tratar esta inmadurez a través de la manera que tiene el sistema nervioso de manifestar su estado de desarrollo. Así se puede evaluar y trabajar:
- el movimiento global del cuerpo, posibles dificultades motoras
- debe estudiarse si el desarrollo motor ha sido el adecuado desde el nacimiento, si el niño ha avanzado por todas las etapas necesarias sin haberse saltado ninguna
- la posible presencia de reflejos primitivos que debían haberse integrado en los primeros meses de vida
- reflejos posturales que no se han desarrollado
- un tono muscular inadecuado, que es una señal de alerta y está muy relacionado con la atención
- la lateralización, que debería estar bien definida hacia los seis años (el niño debe ser totalmente diestro o totalmente zurdo)
- es necesario evaluar el funcionamiento de la visión, lo cual supone mucho más que la agudeza visual, pues el niño no tiene que ser capaz de ver claro simplemente, sino de utilizar sus ojos de forma conjunta y cómoda para poder leer y escribir, y el cerebro debe ser capaz de interpretar y procesar bien la información
- lo mismo ocurre con el sistema auditivo, que juega un importante papel en la atención y el rendimiento escolar. No basta con saber si un niño oye o no, hay mucho más que puede estar influyendo en sus dificultades y se puede tratar
- la integración sensorial, cómo llega la información que nos aportan los sentidos, si llega y si es bien procesada e interpretada por el sistema nervioso, el cual debe dar a la misma una respuesta en forma de movimiento, comportamiento, reacciones emocionales. Normalmente, cuando las respuestas del niño a lo que ocurre a su alrededor no son las adecuadas, al igual que cómo funciona en sus actividades diarias, debemos sospechar que los estímulos del entorno no están llegando de forma cómoda a su sistema nervioso y que éste no está realizando bien su trabajo

Para más información, consultar este blog utilizando el índice de temas. Además de artículos y bibliografía, hay listas de centros y profesionales de las diferentes terapias y métodos de organización neurológica.

Nota: debo añadir LA ALIMENTACIÓN y la posible falta de nutrientes, intolerancias o alergias a determinados alimentos, como un aspecto a tener también en cuenta en la evaluación y el tratamiento del TDA-H.
Hablo principalmente de la organización neurológica por ser la forma de actuación que mejor conozco. Pero no descarto otras posibles vías de tratamiento de este trastorno. Junto a los cambios en la alimentación o la posible ingesta de complementos alimenticios, la homeopatía también puede ser muy beneficiosa.
A los padres nos conviene informarnos de esto como una parte importante del tratamiento junto a la organización neurológica.



Para más información,

sábado, 14 de marzo de 2009

ABR PARA LA LESIÓN CEREBRAL

Rosina Uriarte

Pocas veces escribo sobre terapias que no conozco personalmente. Pero esta vez ABR, o Advanced Biomechanical Rehabilitation, ha llamado poderosamente mi atención. Y como es mi intención difundir información sobre las opciones que existen para trabajar con nuestros hijos y que no se nos ofrecen de forma habitual desde el medio sanitario, quisiera hacerme eco de las bases de este revolucionario método.

Revolucionario, porque está logrando cambios asombrosos en niños y adultos con lesiones cerebrales.

Es una técnica que se desmarca completamente de las tradicionales, que trabajan principalmente las extremidades de los niños con la intención de lograr que sean funcionales. También se aleja del concepto de la organización neurológica que pretende a través de la maduración cerebral lograr esta funcionalidad en el niño.

Su creador, Leonid Blyum, asegura que no es necesario reparar el daño cerebral para eliminar la espasticidad y deformidades, normalizar el equilibrio muscular, y restablecer las funciones motoras en el niño con parálisis cerebral.

Las dos grandes leyes del crecimiento y desarrollo infantiles establecen que este desarrollo es "céfalo-caudal" y "próximo-distal". Esto quiere decir que ocurre de arriba abajo (desde la cabeza hacia los pies) y de dentro hacia fuera (del tronco a las extremidades). Blyum toma estos dos principios y los combina con conocimientos de fisioterapia, osteopatía, masajes, etc. junto con fundamentos puramente mecánicos y físicos, para crear ABR. Una terapia que busca el fortalecimiento de la estructura músculoesquelética del cuello y tronco para a través de este fortalecimiento y normalización llegar de forma espontánea a la recuperación de brazos, manos y piernas.

Se trata de un trabajo completamente manual, sin fármacos, instrumentos ni cirugía, que estimula la musculatura interna del tronco. Los terapeutas entrenan a los padres para que éstos puedan aplicar la terapia en casa, pues requiere una gran inversión de tiempo para su efectividad.

Los resultados pueden llegar a ser realmente sorprendentes. Recomiendo a todos los interesados en este método, que visiten la página oficial de ABR en Argentina. Desde la misma se puede solicitar un impresionante dvd, gratuito, y muy ilustrativo con varios casos de personas con lesión neurológica, donde quedan bien claros sus avances a lo largo de dos años de tratamiento.

ABR REHABILITACIÓN BIO-MECÁNICA AVANZADA

En esta página se asegura la eficacia de ABR en "un extenso rango de niños y personas con daños cerebrales y anormalidades cerebrales, como parálisis cerebral, microcefalia, flacidez, retraso en el desarrollo, convulsiones, accidente cerebral bascular, daño por vacunación, dispraxia, escoliosis, daño a la cabeza, Síndrome de Down, Síndrome de Angelman, Síndrome de West, Síndrome de Rett y muchos otros."

ABR ADVANCED BIO-MECHANICAL REHABILITATION

Nota: gracias a mi amiga Carmen, disponemos de más información sobre ABR que añado a continuación.

Está previsto un curso en Madrid en mayo, los interesados pueden ponerse en contacto con:

abr.danmark@mail.dk

www.abr-denmark.com/

La pag web de ABR Dinamarca es especialmente interesante, tal y como era de esperar la ABR también es aplicable a casos "leves", ver el apartado "milder disorders", y obtener resultados con un tiempo de aplicación mucho menor del necesario en un caso de parálisis cerebral.


Para más información,

domingo, 8 de marzo de 2009

LOS TRES PILARES DEL APRENDIZAJE


Rosina Uriarte

Al considerar los problemas de aprendizaje debemos tener presentes tres áreas fundamentales: la visión, la audición y el desarrollo motor.

Éstos son los tres pilares sobre los que se basa la atención en el aula y las habilidades necesarias para poder leer, escribir, y realizar todas las tareas escolares.

Por esta razón, para una terapia completa, debemos revisar estas tres áreas en el niño y descartar problemas en las mismas o solucionarlos cuando están ahí.

- Para la visión necesitamos un buen optometrista comportamental (también llamado "optometrista del desarrollo").

Todos los niños pasan por pruebas de agudeza visual por parte del pediatra o un oftalmólogo, quienes se ocupan de mirar que el ojo está sano y la agudeza visual es buena. Pero tras esta evaluación, es necesario ver cómo utiliza el niño los dos ojos de forma conjunta, si es capaz de realizar los movimientos oculares necesarios para leer y escribir y si su cerebro interpreta bien la información y consigue que las dos imágenes de los dos ojos se fundan en una sola y los ojos puedan converger cómodamente en un punto para poder leer y escribir... entre otras muchas cosas más... Todo esto lo evalúa y lo trata el optometrista comportamental.

- En el caso de la audición pasa algo parecido.

El otorrinolaringólogo o el pediatra miden si el niño "oye" o no... les preocupa que pueda haber una sordera. Pero no suelen considerar distorsiones a la hora de escuchar, si el niño percibe bien todas las frecuencias para poder hablar, leer y escribir con comodidad (el oído tiene mucho que hacer aquí también aunque nos sorprenda). Esto es esencial para poder prestar atención en el colegio, y unas distorsiones en la audición (sobre todo si hay hiperaudición en alguna de las frecuencias) pueden afectar seriamente no sólo la atención sino también el comportamiento dada su importante incidencia en nuestro estado de ánimo.

Para examinar y tratar estos problemas, es necesario acudir a un reeducador auditivo de los métodos Berard o Tomatis.

- En cuanto al desarrollo motor... éste marca el nivel de desarrollo y madurez general del cerebro del niño. Y determinará directamente sus habilidades en todos los campos.

Por esto hay que evaluar si es correcto o si han quedado lagunas en el mismo que debamos trabajar. Hay varios métodos que llevan a cabo la necesaria "organización neurológica" a través de actividades de movimiento. Algunos de estos métodos son Doman, Padovan, Integración Sensorial y TMR (terapia de movimiento rítmico y reflejos primitivos).

Otras opciones interesantes para determinar el estado de desarrollo del niño pueden ser evaluar los reflejos primitivos que hayan podido quedar sin madurar (esto también lo hace la TMR) y el nivel de lateralización del niño. Pues si éste no está bien lateralizado (no es totalmente diestro o totalmente zurdo) cuando llega a primaria, puede tener serios problemas en la lectoescritura. Una deficiente lateralización, al igual que la presencia de reflejos primitivos, son signos de una desorganización e inmadurez cerebrales.

No debemos olvidar ninguna de las "tres patas de la banqueta" del aprendizaje (tal como nos ilustra María Jesús López), si nos dejamos alguna de estas patas, la banqueta se tambaleará siempre.


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sábado, 7 de marzo de 2009

CAMPAMENTO TERAPÉUTICO INFANTIL


CAMPAMENTO TERAPÉUTICO INFANTIL

Destinado a niñ@s que presentan dificultades en su desarrollo:
- problemas de procesamiento sensorial
- problemas de aprendizaje escolar
- problemas de coordinación motriz
- retraso psicomotor
- dificultades de lenguaje
- problemas de atención y/o hiperactividad

El campamento contará con sesiones terapéuticas y actividades lúdicas.

Tiene una duración de 5 días.
En el caso de niños con necesidades especiales, niños pequeños o niños que por sus condiciones emocionales o de desarrollo no pueden aporvechar la estancia en el campamento durante 5 días, existe la posibilidad de que realicen una estancia de 2 días.

Fechas: del 27 al 31 de julio de 2009.

Lugar: Albergue El Cerrao, en Sot de Chera, a una hora de Valencia.

Edad: de 4-5 a 12-13 años.

Reserva: para reservar plaza es necesario hacer una prescripción antes del 10 de abril de 2009. Las plazas se asignarán por orden riguroso de inscripción.

Información en:

CEI Valencia
Centre d'estimulació Infantil de Valencia
C. Benimaclet, 15-4º Alboraia (Valencia)
96 338 74 58 // 666 80 70 88



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