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domingo 26 de julio de 2009

AUTISMO ¿COMO SE ORIGINA? ¿SE NACE CON AUTISMO?


Este artículo me ha llamado mucho la atención. Se trata de un tema del que cada día aparece más información y que creo que puede resultar de vital interés para muchos padres.
Lo he tomado del blog ¡¡te quiero hasta el cielo!! donde lo publica Mónica Galante. Gracias Mónica.

Les comparto este artículo del Licenciado Cilento, me dejó pensando...

¨Toda la verdad pasa por tres etapas. Primero, se burlan de ella. Después, se opone violentamente a ella. Finalmente, se la aceptan como obvia."Schopenhauer

No se nace con Autismo.
Se Sospecha que es muy probable que los niños afectados con Autismo, Trastornos generalizados del Desarrollo e Hiperactividad y Déficit de Atención nazcan con un predisposición, cuyas causales serían fundamentalmente genéticas, en la cual, si se dieran ciertos factores medioambientales, con algunos aspectos fisiológicos producto de intervenciones inadecuadas en el organismo, se desencadenaría la alteración del Sistema Sensoperceptivo, alterando asi, la informacion que el niño recibe del mundo exterior. Los niños podrían hacer un trastorno mas o menos profundo dependiendo del Momento en el cual se desencadenan estos factores.

¿Cual es entonces la Predisposición de la que hablamos?La predisposición estaría fundamentalmente centrada en UNA DEFICIENCIA INMUNOLÓGICA, por la cual, en una época temprana del Desarrollo, los niños comienzan a enfermarse de infecciones de las vías aéreas: otitis, faringitis, gripes, rotavirus, etc.- Este tipo de problemas se puede presentar como varias infecciones que se le manifiestan al niño en el año y que parecen no poder curarse. En algunos casos, estas deficiencias se pueden extender un par de años, en otros no y en términos generales, despúes de este lapso de enfermedades frecuentes, se produce una estabilización de los procesos infecciosos junto con la manifestación de síntomas a nivel fisiológico y comportamental.

Uno de los factores que puede desencadenar el problema, son LOS TRATAMIENTOS ANTIBIOTICOS PRESCRIPTOS DE FORMA ORAL.

¿Como es esto?Los antibióticos Destruyen la flora intestinal. En el tracto intestinal todos tenemos varias colonias de levaduras, citamos aquí a una especialista en Medicina Orto molecular:"Las levaduras están presentes en todos nosotros poco después de nacer y viven en armonía con nosotros. Se encuentran en la piel, aparato digestivo y genitourinario. Su función es absorber cierta cantidad de metales pesados para que no entren en la sangre, nos ayudan a degradar restos de carbohidratos mal digeridos, y junto con las bacterias mantienen nuestro equilibrio intestinal y el pH.
La flora intestinal y vaginal junto con el sistema inmunitario nos ayudan a mantener estas levaduras bajo control.

Sin embargo, existen una serie de factores que pueden deprimirnos el sistema inmunitario y desequilibrar la flora intestinal, causando el crecimiento excesivo de estas levaduras y, por consiguiente, la enfermedad.

( DRA. Calacervera, España).

Los antibióticos "matan" a una de éstas colonias y propician la propagación de otra de las colonias, de las cuales, la mas habitual es conocida como CANDIDA ALBICANS, la que comienza a "trepar" por el intestino, destruyendo la mucosa intestinal y, con ella, las enzimas que el organismo necesita para degradar determinado tipo de proteínas.

La Levadura tiene una función normal en el organismo, pero al propagarse, se transforma en un hongo nocivo. Este proceso de Alteración de la flora bacteriana es conocido como “Disbiosis Intestinal”, citamos nuevamente a la Dra. Calacervera:

“Cuando la candidiasis prolifera en el intestino puede cambiar su anatomía y fisiología. Esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un micelio fungal. Se sabe que las cándidas son organismos dimórficos y pueden existir en estas dos formas. En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado fungal produce rizoides (o raíces muy largas) altamente invasivas que pueden penetrar en la mucosa. Esto puede causar una excesiva permeabilidad de la mucosa intestinal, permitiendo la introducción a la sangre de sustancias (toxinas, proteínas mal digeridas, etc) que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario. Por otro lado, una excesiva permeabilidad intestinal puede, a su vez, deteriorar los receptores nutricionales celulares, favoreciendo la malabsorción y, dando como resultado, una desnutrición.”

Estudios del Dr. William Shaw de EEUU, señalan que ciertas proteínas llamadas “Péptidos”, presentes en la mayoría de alimentos constituidos a base de Gluten y Caseína y que ingerimos habitualmente en nuestra alimentación, no pueden ser “desdoblados” para que sean incorporados como nutrientes, con lo cual, se pegan a la pared del intestino (al hongo) y pasan la barrera intestinal a través de los agujeros producidos por las raíces del hongo( micelios). De ésta forma, llegan al torrente sanguíneo y son derivados al cerebro, donde son depositados en las neuronas.

Estamos aquí ante un cuadro de Candidiasis Crónica.

Los Péptidos, tienen un efecto opiáceo en las neuronas, es decir, la sobreexcitan y el efecto consecuente es como si el niño estuviese “drogado”:

“Un opioide es cualquier agente que se une a receptores opioides situados principalmente en el sistema nervioso central y en el tracto gastrointestinal. Hay cuatro grandes clases de opioides: péptidos opioides endógenos, producidos en el cuerpo; alcaloides del opio, tales como morfina (el opioide prototípico) y codeína; opioides semi-sintéticos, tales como heroína y oxicodona; y opioides completamente sintéticos, tales como petidina y metadona, que tienen una estructura no relacionada con los alcaloides del opio.

Aunque el término opiáceo es frecuentemente utilizado para referirse a todas las drogas similares al opio, es más apropiado limitar su alcance a los alcaloides naturales del opio y a sus derivados semi-sintéticos.”(Wikipedia: es.wikipedia.org/wiki/Opiáceo).

Otro aporte

“Los opiáceos son las drogas con mayor poder adictivo, debido a entran en el cerebro rápidamente. Entre los efectos que producen estas drogas están el de analgesia, somnolencia, cambios del estado de ánimo, depresión respiratoria, nausea, vómito, "miosis" (constricción pupilar) y disminución de la motilidad del tubo digestivo.

…. Los cambios conductuales se identifican con la euforia inicial, la apatía, lentitud psicomotora, el deterioro en el proceso del pensamiento y en la capacidad de atención y memoria, así como con cambios drásticos en actitudes escolares y sociales.”

(http://www.camporenacimiento.com/adiccion/opiaceos.htm)

¿Por qué un niño se hace Autista y en cambio otro padece de Déficit de Atención?

Estamos hablando de un Trastorno de Disfunción neurológica producido por invasión de opioides a nivel neuronal que alteran el sistema Sensoperceptivo y por lo tanto, la información que el niño recibe del mundo exterior. Cuando esta Alteración se da en la primera infancia ( el niño comienza a enfermarse a los pocos meses de vida) el sistema sensoperceptivo se altera mas profundamente y ello puede verse en los niños autistas profundos, que pueden comenzar a manifestar síntomas desde el momento en que empiezan a caminar ( algunos mucho antes, pero que pueden pasar inadvertidos por no ser tan evidentes dichos síntomas).

Cuando las infecciones comienzan después del año, es probable que se de un Autismo de tipo Regresivo, es decir, el niño se desarrolla normal hasta los dos años y luego hace una “regresión” donde pierde paulatinamente el lenguaje, la comunicación, el contacto ocular y el juego y se encierra progresivamente en actividades motoras ritualisticas.

Si las enfermedades comienzan mas o menos a los dos años de edad, se puede organizar un trastorno del tipo Autismo Alto Funcionamiento (AAF), Asperger (SA) o un Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). La diferencia aquí estaría en la zona del cerebro que quede afectada: Si se afectan la Funciones Ejecutivas se podría dar mas un AAF o un SA y si se afecta la parte motora y el área comprensiva/expresiva del lenguaje es probable que nos encontraríamos ante un TDAH.

¿Este problema ataca a los adultos?Desde ya que si, el consumo abusivo de antibióticos y la mala alimentación genera la probabilidad que muchas de las enfermedades que nos acosan, tato orgánicas como supuestamente psicológicas, estén determinadas por alteraciones producidas por candidiasis crónica : Depresión, Ansiedad, Trastornos Bipolares y no tenemos la menor idea de los alcances que este problema puede tener.

Veamos la Respuesta del Dr. William Shaw a esta pregunta:

¿Cuales trastornos en adultos y niños son asociados con productos anormales de levaduras y bacterias gastrointestinales?
Trastornos de adultos incluyen fibromialgia, síndrome de la fatiga crónica, esquizofrenia, trastorno del déficit de atención, lupus eritematosus sistémico, enfermedad de la inflamación intestinal, colitis, cistitis intersticial, depresión (unipolar y bipolar), esclerosis múltiple y infecciones de VIH. No pretiendo decir que todos estos trastornos sean causados por microorganismos gastrointestinales anormales, pero ciertos síntomas son probablemente perjudicados por este problema en muchos de estos trastornos, y son factores causativos en algunos de estos trastornos.

Trastornos de niños incluyen el autismo y trastornos relacionados del desarrollo, Síndrome de Rett, déficit de atención, problemas de lenguaje y aprendizaje, depresiones, agresiones, convulsiones, etc.

http://www.greatplainslaboratory.com/spanish/autisminterview.asp

Pero volvamos un poco a las investigaciones de Calacervera:

“Los síntomas de la candidiasis son muchos y pueden ser muy variados. Es muy importante saber porqué la candidiasis puede producir estos síntomas para entender mejor este desequilibrio. Muchas personas con candidiasis son tratadas como pacientes hipocondríacos, deprimidos y/o ansiosos. Desafortunamente, hay mucha gente con candidiasis, que no ha sido diagnosticada, y a cambio, están tomando Prozac, Seroxat o ansiolíticos. Parte de esto, es debido a que, normalmente, la candidiasis se relaciona únicamente a los síntomas propios y localizados que crea la infección. Por ejemplo, en general con la candidiasis vaginal sólo se contemplan los síntomas localizados en la vagina; con una candidiasis oral, se presta atención únicamente a los síntomas propiamente de la boca... y los tratamientos son locales. Sin embargo, la candidiasis hay que analizarla en su conjunto, hay que ir más allá de su manifestación localizada.
Un punto muy importante que normalmente suele ser ignorado a la hora de diagnosticar y tratar la candidiasis, es que su origen suele ser intestinal, aún cuando estemos contemplando una candidiasis vaginal o de las uñas.

¿Complejo no? Pero bueno, esto arrojara muchas dudas a ciertos problemas que padecemos, aunque no es bueno atribuir a este asunto cualquier cosa. Envíe su consulta al Blog y veremos si su inquietud puede estar relacionada con esto.

Un saludo cordial

http://blogs.clarin.com/autismoinfantil/2008/7/12/-como-se-origina-autismo-se-nace-con-autismo-



Me gustaría añadir otro artículo relacionado con el mismo tema y que también me pareció sumamente interesante:

NOSOTROS CURAMOS EL AUTISMO DE NUESTRO HIJO

martes 14 de julio de 2009

UN ESTUDIO PONE DE MANIFIESTO LA RELACIÓN DIRECTA ENTRE EL DÉFICIT DE ATENCIÓN A EDADES MUY TEMPRANAS Y EL FRACASO ESCOLAR DE LOS ADOLESCENTES


A continuación publico el resumen de un estudio que viene a demostrar lo que los maestros de educación infantil venimos constatando desde siempre en nuestro día a día: que los trastornos de atención muchas veces se ven claramente ya en esta etapa escolar.

Se sigue insistiendo en que el déficit de atención y la hiperactividad no pueden o no deben diagnosticarse antes de los cinco o seis años. Siempre he sospechado, y pido perdón si me equivoco, que la única razón para esto es porque no existen soluciones médicas para este trastorno ya que no se les medica hasta esta edad. Pero la realidad es que algunos niños distan mucho del grupo de sus compañeros en cuanto a su capacidad de atención, y lo que queda claro es que cuando algo se sale de la norma de forma evidente, es una razón para estar alerta.

La edad de la educación infantil, de 0 a 6 años, es una etapa delicada pues desde aquí no podemos predecir el futuro con certeza y asegurar que un niño vaya a tener necesariamente problemas o no. Es por esto que resulta perfectamente justificable que muchos padres esperen a ver si realmente existen estos problemas en el futuro escolar del niño una vez que está ya en primaria. Sin embargo, la edad de la educación infantil es a su vez el mejor momento para actuar y prevenir o luchar contra todo tipo de trastornos del desarrollo y del aprendizaje.

Es en este momento cuando el sistema nervioso central (cerebro) del niño es más plástico. Es cuando podemos actuar y lograr mejores resultados en menos tiempo. Cada año que pasa supondrá más trabajo, un trabajo más intensivo y más largo todos los días y también a lo largo del tiempo hasta lograr los resultados buscados. Y los resultados probablemente nunca lleguen a ser igual de buenos que si nos hubiésemos puesto manos a la obra años antes. Es por esto que es necesario que tomemos conciencia de la importancia de diagnosticar, o al menos alertar, para prevenir posibles dificultades de aprendizaje futuros. Es cuestión de ir adoptando una mayor cultura de la prevención. Si lo consiguiéramos no tendríamos que lamentar tantos casos de fracaso escolar en nuestros adolescentes.

Este artículo es un paso más hacia este cambio tan necesario. Confiemos en que muy pronto estos estudios se materialicen en medidas preventivas y terapéuticas para evitar y erradicar muchos trastornos del aprendizaje.

Rosina Uriarte


Resumen [texto completo en inglés]. Publicado en psiquiatria.com

Científicos de la Universidad de California-Davis han constatado que existe una relación directa entre los problemas de atención de niños en edad preescolar y el bajo rendimiento académico de éstos en la adolescencia, independientemente del cociente intelectual (CI) que tengan los pequeños.

Los resultados de la investigación, que han sido publicados en la revista "Pediatrics" señalan que la incapacidad de los niños más pequeños para estar atentos cuando empiezan a estudiar en la escuela es el elemento que más condicionará sus resultados académicos al final del instituto.

Para la presente investigación se analizaron datos de 693 niños, que en primer lugar fueron estudiados a los cinco-seis años de edad y posteriormente a los 17-18 años. En las primeras pruebas se analizaron los problemas de comportamiento de dichos niños y también su cociente intelectual, mientras que en la segunda se comprobó el rendimiento académico de los adolescentes en matemáticas y lectura.

Así, los investigadores descubrieron que la falta de atención en párvulos era el único comportamiento a partir del cual se podían predecir de manera consistente los futuros resultados en lectura y matemáticas de los individuos estudiados.

Los científicos de la UC Davis utilizaron los datos de 693 de estos niños, y se centraron en tres categorías de comportamiento, según las puntuaciones proporcionadas por sus profesores: comportamientos interiorizados (como la ansiedad o la depresión); comportamientos de exteriorización (como jugar algún papel o romper las normas); y problemas de atención, que incluían el nerviosismo y la incapacidad para centrarse en una actividad concreta.

También fueron tenidos en cuenta otros factores, como el CI de los niños o el hecho de que algunos de ellos presentaran algún trastorno psiquiátrico, con el fin de establecer de la manera más fiable posible las relaciones de todos estos factores con los resultados académicos en el futuro.

Al identificar el déficit de atención en preescolar como el problema de comportamiento que más afecta al rendimiento académico incluso años más tarde, el estudio ayudará a decidir el enfoque y la dirección de la atención a estos niños.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: pediatrics.aappublications.org/

miércoles 8 de julio de 2009

DESARROLLO DE LA VISIÓN. ¿LA VISIÓN NACE O SE HACE?



Como escribí en una entrada anterior, cuando nacemos nuestro sistema visual no está completamente desarrollado. Nuestros ojos son realmente “una prolongación de nuestro cerebro”, por tanto, forma parte del sistema nervioso central, y éste al nacer tampoco está totalmente desarrollado.

Por un lado, el bebé cuando nace tiene su visión limitada a su entorno más próximo (sus manitas, la cara de mamá cuando se acerca, sus pies,…); no va a mirar nada más allá de 1 metro, a no ser que dicho objeto tenga sonido. Poco a poco este campo de visión se va abriendo y va viendo cada vez más lejos; hasta la edad de 1 ó 2 años cuando puedes enseñarle al niño algo lejano que él lo va a mirar y seguir si está en movimiento.

Como el ojo al nacer no está maduro, provoca una cadena secuencial de estructuras oculares y funciones visuales sin desarrollar:

Su desarrollo se producirá en esta misma secuencia, por tanto, si una estructura o función no se desarrolla correctamente, provocará que la siguiente función no lo haga tampoco. Creando problemas de baja agudeza visual, de lecto-escritura, de procesamiento de la información visual (PERCEPCIÓN VISUAL), comprensión lectora, etc.

Cuando un niño comienza su etapa escolar, a los 6 años, no sólo necesita tener una buena visión y un sistema visual eficaz, sino también debe de ser capaz de reconocer lo que ve y de interpretarlo asociándolo a experiencias anteriores. Se deben desarrollar unas habilidades perceptuales más complejas necesarias para el aprendizaje. Si todo este proceso no se realiza correctamente, el niño no podrá satisfacer la demanda escolar exigida.

Por otro lado, al ser nuestro sistema visual una parte de la maquinaria que constituye el cerebro, los desarrollos visual y neurológico están directamente relacionados. Me explico.

Cuando un niño nace, sus reflejos primitivos o infantiles controlan sus movimientos y acciones. No hace nada de forma consciente y voluntaria. Estos reflejos se van integrando, en el primer año de vida, de forma natural según el cerebro va madurando. A su vez, esto permite que se produzca el desarrollo motor grueso y fino del niño, dando lugar a sus acciones motoras voluntarias y controladas. Al mismo tiempo que todo esto ocurre, la visión se va desarrollando. Por ejemplo, mientras el niño gatea, su sistema visual está aprendiendo a controlar su enfoque a distancia cercana cuando mira sus manos en el suelo o sus rodillas, y a distancia lejana cuando mira hacia dónde quiere llegar gateando. Está constantemente cambiando su enfoque a distintas distancias (ve un objeto, se acerca, lo coge, lo mira, lo deja, sigue gateando,…). Por ello, la etapa del gateo es tan importante en el desarrollo visual.

En consecuencia, los desarrollos visual, neurológico y motor están directamente relacionados, y una alteración en cualquiera de ellos, alterará el desarrollo de los otros dos.

domingo 5 de julio de 2009

CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO (TMR)

Rosina Uriarte

El cuerpo es una herramienta que utilizamos para percibir la información y para actuar y responder a la misma. Pero el aprendizaje sucede siempre en el cerebro. Y el movimiento está en la raíz de todo aprendizaje.

Cuando surgen dificultades no suele ser por falta de inteligencia, sino porque no se han desarrollado las herramientas necesarias para realizar el trabajo del aprendizaje.

Cuando vemos estos problemas, estamos mirando solamente la punta del iceberg, sin tener en cuenta todo el volumen que hay bajo el agua y que supone la base a lo que vemos. Las habilidades necesarias para el aprendizaje se sustentan también sobre una base mucho más amplia que no vemos, pero que debe ser muy sólida para que el funcionamiento del niño sea el adecuado.

El cerebro se desarrolla ya desde el feto a través del movimiento del mismo y de la madre.

El cerebro del bebé está inmaduro, pero preparado para un crecimiento vertiginoso. El desarrollo cerebral del bebé en su primer año de vida sentará las bases de todo su desarrollo posterior. Pero el proceso de maduración del cerebro no ocurre por sí solo, sino que necesita de los estímulos, sobre todo de los que provienen de las experiencias con el equilibrio, el tacto y el movimiento en general. Esto lo obtiene el niño al ser tocado y mecido por sus padres y por sus propios movimientos rítmicos. Los reflejos primitivos hacen que el bebé realice estos movimientos rítmicos en una secuencia y un orden establecidos de forma innata.

A través de la estimulación sensorial y del movimiento principalmente, las zonas más básicas y primitivas del cerebro (las que reciben esta estimulación de forma más directa) se activan y se van desarrollando. A su vez van estimulando y conectándose con otras zonas más evolucionadas. Para que el cerebro esté maduro, no sólo es necesario que todas las zonas estén estimuladas y activas, sino que estén interconectadas unas con otras, funcionando de forma conjunta. Si falla esta interconexión y la correcta activación de todas las zonas cerebrales, pueden surgir problemas tanto físicos como cognitivos, de aprendizaje, emocionales o de relación.

Cuando la estimulación no ha sido la correcta y el bebé no ha realizado los movimientos espontáneos que necesita para su desarrollo (por problemas en el embarazo, parto, por no haber pasado suficiente tiempo en el suelo, por abuso de sillitas, taca-tás o de vestiditos en las niñas que impiden el gateo…) y no ha cumplido adecuadamente todas las etapas de su desarrollo durante el primer año de vida, pueden producirse bloqueos en el desarrollo con los consecuentes problemas antes mencionados. Si las partes inferiores del cerebro no han madurado, las partes superiores encargadas de funciones esenciales para el aprendizaje no lo harán. Y no podemos pretender llegar a estas zonas sin haber pasado antes por las inferiores remediando sus disfunciones para poder así hacer que maduren todas las demás áreas. Para esto es necesario utilizar técnicas de estimulación específicas.

De esta forma, cuando el desarrollo del niño es lento, podemos acelerarlo a través de la estimulación que suponen los movimientos rítmicos. Una estimulación de las partes más básicas y primitivas del cerebro que al activarse y estimularse activarán a su vez zonas más evolucionadas y necesarias para el aprendizaje y el control emocional y del comportamiento.

Para subsanar las carencias o déficits en el desarrollo realizaremos movimientos parecidos a los que hace el bebé de forma natural. Éste es el objetivo de los movimientos rítmicos que componen la TMR (terapia de movimiento rítmico y reflejos primitivos) y que imitan los movimientos de balanceo repetitivos con los que experimentan y evolucionan los bebés en su primer año de vida.

Así, los movimientos que en el bebé son espontáneos se convierten en terapéuticos en el niño mayor y el adulto. Buscando la manera de estimular las conexiones neuronales entre las distintas partes del cerebro. Una vez que se consigue esto, se notarán beneficios en la capacidad de atención, en la impulsividad y la hiperactividad, en el lenguaje o la lectoescritura y todas las tareas académicas en general. Mejorará el tono muscular, la postura, el equilibrio y la coordinación. Además se llegará a un mayor madurez y control emocionales.

Los ejercicios deberán hacerse todos los días durante un año más o menos.

Podemos plantearnos la TMR como un programa de ejercicio físico, como una "gimnasia para el cerebro" que no va encaminada a fortalecer ningún músculo o zona del cuerpo en concreto, sino a activar nuestras neuronas. La ventaja frente a la gimnasia es que ésta funciona mientras la realizamos, por ejemplo: nuestros abdominales se fortalecen cuando hacemos los ejercicios correctos. Pero estos músculos vuelen a su estado de flacidez anterior al abandonar la realización de los ejercicios. Con el cerebro esto NO ocurre. Los avances que conseguimos en su maduración no se pierden al terminar la terapia. El desarrollo cerebral no va hacia atrás, salvo por una enfermedad degenerativa o un accidente o lesión cerebral.