miércoles, 10 de febrero de 2010

LOS NIÑOS TIENEN CADA VEZ MENOS OPORTUNIDADES DE JUGAR CON EL CUERPO


Publicado en el comerciodigital.com
11.01.10 - 02:33 -
JESÚS ESCUDERO
GIJÓN.

«La terapia ocupacional aparece si hay una reacción exagerada, no hay ninguna o si llora a pesar de tener cubiertas las necesidades básicas»

Alejandra Rivas Terapeuta pediátrica


«Los niños y los padres tienen que saber jugar con la intervención del cuerpo».

-¿Esta es la receta para que los niños sean felices?
-Sí. Con tantas preocupaciones, los padres se olvidan de lo que significa jugar y no prestan a los niños la suficiente atención. Hay que jugar con los cuerpos y que haya una intervención corporal. Es decir, es necesario volver a los inicios del juegos y a disfrutar. Los adultos a veces nos olvidamos de disfrutar.

-¿Cómo afecta esto a los niños?


-Cada vez se vive de una forma más tecnológica, por lo que los niños tienen cada vez menos oportunidades de jugar con su cuerpo con sentido. Las videoconsolas proporcionan una actividad muy mental, en la que el cuerpo pasa a estar encerrado y sin intervención, cuando todos los aprendizajes tienen unos cimientos que están en el propio cuerpo.

-El déficit de actividad corporal provoca problemas de desarrollo. ¿En qué consiste la terapia ocupacional?

-Es una profesión sociosanitaria muy ligada a la geriatría y a la pediatría. Un terapeuta interviene cuando el desarrollo individual está limitado sin que haya necesariamente un problema físico. Entonces, a través de la integración sensorial, intentamos descubrir dentro de los sentidos qué sucede y ayudar a los niños a organizarse.


-Habla usted de integración sensorial.

-Es un proceso que funciona a nivel del sistema nervioso central y es inconsciente. Se piensa que tenemos cinco sentidos pero realmente tenemos más, que son la base de todos los demás: el táctil, que es cuando la información no llega al cerebro o no la sabe interpretar; el vestibular, relacionado con problemas de equilibrio o mareos, y el propioceptivo, a través de los músculos y las articulaciones.

Una lupa especial


-¿Cómo perciben estos problemas si no hay malestar físico visible y los bebés no pueden decir qué les pasa?

-Los primeros en detectarlo son los padres por las respuestas del niño. Cuando un menor tiene una respuesta exagerada ante una situación general o, en cambio, no reacciona ante, por ejemplo, una caída, los padres lo toman en cuenta. O si las necesidades básicas del niño están cubiertas pero aun así sigue llorando. Ahí es cuando necesitan ayuda.


-¿Qué herramientas dan a los padres desde la terapia ocupacional para conocer si le pasa algo al menor?

-Lo que se trata es de brindar a los padres una especie de lupa muy especial para ayudar a descubrir lo que está pasando. Los padres aprenden poco a poco lo que le pasa al niño.

-¿Cómo reaccionan los padres al saber que sus hijos tienen un problema de carácter sensorial?

-De momento, las terapeutas ocupacionales nos encontramos esperando que cuando ocurran estas situaciones, los padres se dirijan a nosotras directamente, porque primero lo hacen al pediatra o incluso al psicólogo. Somos hormiguitas que nos estamos dando a conocer, si bien la terapia ocupacional es la mejor compañera de pediatras y educadores.

-También trata con adolescentes.

-El beneficio es que nos pueden decir de palabra lo que les pasa, si bien al ser mayores no podemos coger el problema desde el inicio.

-¿En qué derivan estos problemas cuando el niño se hace adulto?

-En problemas de relaciones sociales o laborales. Por ejemplo, un adulto con problemas táctiles no podrá contener su ira ni intervenir en una discusión por su manera de expresarse.



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